Nigeria 0-0 Marruecos / Marruecos de fiesta
Marruecos se clasifica para la final de la Copa de África en los penaltis ante Nigeria. Bono detuvo dos. Senegal, su rival el domingo.
El madridista puso la magia mientras pudo, que no fue poco. Hasta en dos ocasiones estuvo cerca de marcar el futbolista del Madrid. La primera fue especialmente clara, un zurdazo marca de la casa que se fue lamiendo el poste. Marruecos puso toda la carne en el asador, incluso con Abde entre algodones, pero la conexión entre sus mejores piezas no surgió.
Achraf percutió por la derecha, aunque su mejor oportunidad fue un lanzamiento de falta ajustado y cerca de la escuadra. El partido se convirtió en un manojo de nervios. La grada apretaba como nunca, pero Nigeria presentaba una dura oposición. El físico y las piernas iban a jugar un papel determinante.
A Brahim, se le vio cansado, como a todos, mientras la amenaza de Osimhen cada vez asomaba más. El temor a un gol por parte de cualquiera de los dos encaminó el choque hacia la prórroga. Marruecos dio la sensación de terminar mejor, pese a los miedos. Ganar es difícil. Ganar obligatoriamente, mucho más.
Prórroga... y penaltis
Extenuado y acalambrado, al borde del cambio pero mantenido en el campo porque Abde estaba más tieso que él, Brahim continuó mientras pudo en busca de un golpe del destino que premiase su buen torneo, más que su buen partido.
Y llegó. Vaya que si llegó. En los penaltis, a pesar de verse por detrás tras un fallo de Igamane, surgió la figura de Bono, estelar para detener los de Chukwueze y Onyemaechi. Marruecos está en la final. El cuento de Brahim continúa.


