Modric es eterno
El centrocampista, de 40 años, tiene a tiro los 200 partidos internacionales en su quinto Mundial. A los 40 años sigue dando clases de fútbol en el Milan.
El legado de Modric trasciende mucho más allá de los 28 goles, las 31 asistencias y ser el jugador con más partidos a sus espaldas con Croacia. El centrocampista ha liderado la mejor hornada nacional de la historia que casi ganó un título, la foto que le falta en su trayectoria. Los arlequinados se quedaron con la miel en los labios en el Mundial 2018 ante Francia y la Nations League 2023 frente a España. El sino del fútbol le fue esquivo. Sin embargo, la historia es bien distinta a nivel de clubes.
Modric ha saboreado las mieles del éxito tanto a nivel individual con el Balón de Oro 2018 como a nivel de clubes. Especialmente fructífera ha sido su carrera en el Real Madrid con seis Champions, cuatro Ligas, dos Copas del Rey, cinco Mundiales de Clubes, una Intercontinental, cinco Supercopas de España y otras tantas de Europa. Una huella que traspasa el umbral futbolístico y que recuerdan con cariño en las gradas del Santiago Bernabéu sobre uno de los integrantes de una de las mejores medulares de la historia: Casemiro, Kroos y Modric.
La magia del de Zadar sigue prendida en el Milan. El mediocentro terminó su andadura en el Real Madrid tras casi 600 partidos y llegó al siete veces campeón de Europa para liderar el enésimo renacimiento. Desde el día que puso un pie en Milán, la ilusión se desató a raudales. Poco importa que desde el 9 de septiembre sintonice los 40 (años), ya que el talento de los genios se guarda en frascos pequeños, 1,72m, para seguir impartiendo clases sobre pases difíciles de ver, dar un par de asistencias y marcar un gol con el que pelear a un punto del Inter por conquistar Italia. El fútbol de Luka Modric se apagará sobre el césped, pero siempre será eterno entre los aficionados al deporte rey.


