Lyon 2-Brest 1 / Con Endrick todo es más fácil
El brasileño sumó una asistencia en su segundo partido en Francia y dejó buenas sensaciones en el triunfo del Lyon por 2-1 contra el Brest.
El fenómeno del brasileño en Francia es total. Cada balón que tocó provocó un fervor desmedido en las gradas. Su presencia en el once es un salto cualitativo gigante para el Olympique de Lyon, que ha pasado de tener a Satriano en sus filas a un crack mundial que busca relanzar una carrera que se encuentra en fase embrionaria.
Endrick fue un incordio constante. Lo intentó continuamente en la primera mitad. Le faltó paciencia, algo que pulirá con el paso del tiempo. La hiperactividad que reúne y el hambre que atesora sembraron el pánico en la defensa del Brest, que se quedó con diez jugadores por la temprana expulsión de Romain del Castillo.
El jugador cedido por el Real Madrid registró cuatro disparos en la primera parte. La ocasión más clara llegó tras una presión a la que le sobró fe. Se plantó delante del portero e intentó el gol del año con un sombrero al guardameta Coudert, que le adivinó milagrosamente la intención. Su último remate, un fusil al palo corto, también lo escupió con dificultades el portero.
El Lyon se adelantó por medio de Pavel Sulc, una de las revelaciones de la liga francesa, que esculpió una obra de arte en una jugada maravillosa. Endrick, antes del descanso, se inventó un pase sensacional al espacio que acabó con un golazo de Abner, ex del Betis, tras asistencia del delantero. Los de Fonseca eran un huracán.
El Lyon bajó el ritmo, consciente de que el Brest no tenía armas para revertir el resultado. Los bretones, en su primer acercamiento, perdonaron el 2-1, en una ocasión flagrante de Ajorque. Endrick, menguado por el físico, fue de más a menos, lo que no le impidió inventarse un gran servicio a Tessmann que desaprovechó el norteamericano.
El Brest no se rindió. La relajación del Lyon fue patente y los de Éric Roy redujeron distancias en el tramo final, gracias a un tanto de Dina Ebimbe que pilló desprevenida a la defensa lionesa. El mediocentro, en el tramo final, tuvo el empate, pero Greif, milagrosamente, evitó un tropiezo monumental y aseguró la cuarta victoria seguida del año.


