Leeds 1 - M. United 1 / Tablas en el Derbi de las Rosas
En un partido emocionante e igualado, el Leeds tomó ventaja en el minuto 62, pero Cunha empató tres minutos más tarde para rescatar un punto para el Manchester United en su visita a Elland Road.
Unos buscaban suceder su buena actuación en Anfield para tratar de mantenerse fuera de los puestos del descenso, y los otros querían dejar atrás su decepcionante empate contra el Wolverhampton Wanderers para intentar meterse entre los cuatro primeros clasificados. La Champions está a la vista, aunque elusivamente por ahora. De fondo, una rivalidad histórica que empezó durante la Guerra de las Rosas en el siglo XV, cuando Lancashire y Yorkshire se encontraron en bandos opuestos, y que mantuvo su vivacidad en los terrenos de juego durante las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado. Hasta el domingo, y más allá. Cánticos sobre unos y otros son rutina, aunque no se estén enfrentando directamente. Leeds United y Manchester United se tenían ganas.
Quedó claro sobre el césped de Elland Road. Ya desde temprano, con ambos equipos buscando la meta contraria, batallando por el control del esférico y en la búsqueda de goles. El primero llegó a los ocho minutos, cuando un cabezazo de Casemiro permitió que Cunha recibiese un balón que envió a la red con un disparo lejano. Un fuera de juego previo de Sesko, sin embargo, invalidó el tanto. El Leeds respondió con sendos ataques en los que no acertó a dirigir sus remates entre los tres palos. Calvert-Lewing estuvo a punto de hacerlo en el minuto 35, rematando un centro desde la derecha que terminó pasando por delante de la meta de Lammens, convertido en espectador, y que rebotó contra el poste. Otro cabezazo de Casemiro produjo otra buena oportunidad para los mancunianos. El brasileño devolvió a la olla un córner pasado, Yoro lo remató desde cerca, pero los buenos reflejos de Perri mantuvieron el marcador igualado.
Misma intensidad en el inicio del segundo tiempo. Volvieron a sucederse las ocasiones en ambas porterías, y al fin llegaron los goles. Heaven, una de las gratas sorpresas en la defensa del Manchester United esta campaña, no supo qué hacer con un balón en largo de Struijk. Aaronson lo recogió, esquivó la entrada de su oponente y se plantó en el área de Lammens para batir al belga con un tiro cruzado. La alegría de los blancos duró poco. Los de rojo empataron menos de tres minutos más tarde cuando Cunha se lanzó al suelo para rematar de primeras un balón al espacio de Zirkzee, que acababa de salir. Impacto inmediato.
Siguió el pulso, aunque con el avance de los minutos, los visitantes empezaron a empujar con mayor empeño. Sin encerrar al Leeds en su campo, pero teniendo el balón durante más tiempo y mostrando mayor serenidad con él. Cunha estuvo apunto de anotar su segundo gol de la tarde y ganar el partido en el minuto 81, pero el poste repelió su disparo con efecto desde la frontal del área. Se echaron adelante los de Manchester, y por detrás quedaron espacios que Piroe estuvo a punto de aprovechar. En su primera intervención, el holandés disparó de primeras y Lammens se temió lo peor antes de ver con alivio como el esférico pasaba, agonizantemente, por encima del larguero y daba en el techo de su portería. Se rompió definitivamente el duelo en los últimos minutos, con carreras hacia una y otra portería, algo auspiciado por errores continuos de unos y otros más que por su clarividencia. Al remate, los cuatro minutos de añadido se hicieron cortos. También para el espectador neutral. Una gozada de partido hasta el último suspiro.


