La escultura de nieve de Henrik Lojka atrae a decenas en Brooklyn
Un destacado rincón de Atlantic Avenue se ha convertido en objetivo de turistas y vecinos, quienes acuden a observar la figura elaborada por el artista bielorruso mientras comparten sus impresiones e imágenes en redes sociales
InfobaeUna escultura monumental de nieve apareció en una acera de Brooklyn, transformando un rincón habitual en un inesperado punto de interés. Creada por el artista bielorruso Henrik Lojka, la pieza representa el rostro barbado y coronado del rey lituano Mindaugas y se ha convertido en una atracción turística improvisada para decenas de curiosos.

Algunos residentes del área, como Clover Li y Adalia Lai, asociaron la imagen a personajes mitológicos como Aquaman o el padre de la Sirenita, mientras posaban para fotografías junto a la obra. Uno de ellos relató a New York Post que se enteró de la existencia de la escultura a través de la cuenta de Instagram WhatIsNewYork y decidió alterar su paseo habitual para visitar el lugar: “Creo que por eso decidimos venir y caminar las dos cuadras desde donde solemos ir en nuestro recorrido dominical. Es algo fuera de lo común.”
La intervención surgió cuando Lojka, de 63 años y ex profesor de arte en Bielorrusia, encontró un montón de nieve en la acera y empleó tres horas para esculpir la figura. Según explicó su traductora, Viktoria Lahunova, Lojka inició el trabajo desde la corona hacia abajo, buscando que esta resaltara sobre el entorno urbano de Nueva York. El propio artista comentó a través de su intérprete que antes de llegar a Estados Unidos en 2021, su trabajo incluía esculturas de personajes históricos bielorrusos hechos en arena y que incluso cumplió una pena de 20 días de prisión por oponerse al presidente Aleksandr Lukashenko.

Actualmente residente en Brooklyn, Lojka ha realizado otras dos esculturas frente a la Iglesia Bielorrusa Autocéfala en la misma avenida. Mediante su traductora, expresó a New York Post: “En Bielorrusia hay un gran problema: la gente olvida sus raíces porque estamos perdiendo la fuerza de nuestra lengua.” El artista enfatizó que le motiva crear obras que rescaten la memoria histórica bielorrusa frente al avance del idioma y la cultura rusos.
El impacto de la escultura, que ya comienza a derretirse, ha generado un flujo constante de visitantes que aprovechan para fotografiarse con ella antes de que desaparezca.


