Jair Bolsonaro fue trasladado a un hospital para someterse a exámenes tras un incidente en prisión
Según la policía federal, el parte indicó lesiones superficiales y la ausencia de déficit neurológico
El operativo fue organizado por la Policía Federal (PF), que escoltó a Bolsonaro desde la sede policial hasta el hospital DF Star. Según informó AP, el exmandatario llegó alrededor del mediodía y permaneció aproximadamente cinco horas bajo observación médica.
En el centro de salud se le practicaron una tomografía computarizada, una resonancia magnética del cráneo y un electroencefalograma, pruebas solicitadas por la defensa y autorizadas por el ministro Alexandre de Moraes del Supremo Tribunal Federal (STF).

La decisión judicial se basó en un informe médico de la propia PF, presentado el martes, que indicaba que el expresidente presentaba trauma leve en la cabeza y una herida superficial en el rostro.
Durante la estadía en el hospital, Bolsonaro estuvo acompañado por su esposa, Michelle Bolsonaro, quien expresó en redes sociales la necesidad de atención médica inmediata para el ex jefe de Estado.
Además, varios simpatizantes y los diputados Coronel Chrisostomo y Bia Kicis acudieron al hospital para manifestar su respaldo al exmandatario.
En el parte médico presentado a la corte, la Policía Federal reportó que Bolsonaro se encontraba consciente, orientado y sin signos de déficit neurológico.
El traslado se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y con indicación de discreción por parte del STF, que instruyó a la PF sobre la logística y la obligación de garantizar el retorno seguro del exmandatario a la prisión.
La caída ocurrió mientras Bolsonaro dormía en su celda, en la noche del lunes al martes.

O Globo indicó que el operativo de regreso también fue coordinado por la Policía Federal, en cumplimiento estricto de la orden judicial. Cabe señalar que Bolsonaro había salido del hospital apenas una semana antes, tras someterse a una cirugía de doble hernia, y su salud ha requerido seguimiento médico frecuente en los últimos meses.
Bolsonaro permanece privado de su libertad desde finales de noviembre, cumpliendo una condena de veintisiete años y tres meses impuesta por el Supremo Tribunal Federal. El fallo lo responsabilizó por la tentativa de derrocamiento del sistema democrático brasileño, tras su derrota electoral en 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Según las agencias, la sentencia incluyó penas para varios de sus aliados, a quienes se les atribuyó la planificación de acciones orientadas a atentar contra las máximas autoridades del país.
El proceso judicial documentó la existencia de un complot que incluía planes para asesinar al presidente Lula, al vicepresidente Geraldo Alckmin y al propio ministro Alexandre de Moraes. Además, las investigaciones identificaron un intento coordinado para promover una insurrección a comienzos de 2023.


