Israel ataca a cascos azules españoles en el Líbano: ¿qué es esta fuerza militar de la ONU?
Ningún zapador de la Brigada Líbano XLIV resultó herido en la ‘buffer zone’, zona de seguridad frente a las posiciones de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Los cascos azules españoles solicitaron, a través de canales de enlace habituales, que los tanques detuvieran su actividad. Como respuesta, uno de los tanques disparó tres proyectiles de su cañón principal, dos de los cuales impactaron a aproximadamente 150 metros y 380 metros de la patrulla española, según ha informado el Ministerio de Defensa. “Afortunadamente, nadie resultó herido”, ha confirmado desde el gabinete de Margarita Robles.
Las FDI, tras esos disparos, rastrearon la retirada de las tropas españolas monitoreando la ruta con láser, ya que se alejaron para ponerse a salvo. Una media hora después, los Merkava israelíes se marcharon mientras la patrulla española regresaba a la base Miguel de Cervantes en Marjayoun.
La respuesta de UNIFIL vuelve a ser recordar a través de un comunicado que “ataques como estos contra fuerzas de paz identificables que realizan tareas en virtud de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad se están volviendo alarmantemente comunes. Estos ataques constituyen una grave violación de la resolución 1701”.
Tal y como contamos en agosto, la misión de paz desaparece el 31 de diciembre. Estos meses serán, de momento, los últimos de la misión de la ONU que ahora está dirigida por el mayor general italiano Diodato Abagnara, relevando al español Aroldo Lázaro.
Qué son los cascos azules de la ONU
Los cascos azules son una fuerza militar perteneciente a la Organización de Naciones Unidas (ONU) que está formada por militares de numerosos ejércitos repartidos por el mundo que trabaja en favor de la paz. Esta organización especial incluye también la participación de civiles que colaboran para proteger a la población que pueda verse afectada por un conflicto. El objetivo principal está en la protección de civiles frente a amenazas de cualquier tipo con la finalidad de facilitar un entorno seguro.
Pueden atender tareas de vigilancia en procesos electorales, ofrecer seguridad después de los conflictos, vigilar las fronteras de dos países con tensiones o establecer hospitales y campamentos de refugiados para labores humanitarias. Su salida de Líbano, aplaudida por Israel y Estados Unidos, deja en vilo a Líbano y en evidencia a la ONU.
La primera vez que actuó esta fuerza especial de la ONU fue en 1956 durante la crisis del Canal de Suez. Las fuerzas españolas se unieron a los cascos azules en 1989, como observadores en Angola. Su labor más destacada fue en la misión de paz durante del conflicto de Bosnia entre 1992 y 1995. Los más de 46.000 soldados españoles fueron cruciales para impedir masacres de civiles que se estaban llevando a cabo en la región balcánica; asentaron las bases de lo que que se conoce hoy como Bosnia y Herzegovina.


