Hartos de Mou
El Porto se tomó la venganza contra el técnico del Benfica tras vencerle en la Copa. La afición le recibió con billetes en la grada. Tampoco convence en su club...

El choque ya empezó caliente para Mourinho, ya que la parte más activa de los fans del Oporto mostró una pancarta de grandes dimensiones en la que había una caricatura de Mou, actualmente en el Benfica, con un fajo de billetes. No le perdonan su traición hace unas semanas cuando decidió coger el cargo del máximo rival.
Mourinho, en su línea
“Las razones son obvias. El mejor equipo perdió. El mejor equipo no marcó y encajó un gol, y punto. Controlamos el partido a nuestro antojo contra un equipo con mucha intensidad, un equipo de atletas, gente que corre mucho y presiona mucho.El Benfica dominó el partido de principio a fin. Contra un equipo lleno de confianza, donde la afición acepta, por su gran estado de forma, que su equipo pase 45 minutos defendiendo en su propio campo”, admitió todavía sobre el césped.
“Fui contratado para traer títulos al Benfica en una situación difícil...“, repitió: “¿La afición conmigo? ¿Por qué me haces esa pregunta? Yo no soy importante, el Benfica sí lo es”, senteció. La prensa, ya cansada, es más contundente: “Mourinho debería señalarse a él mismo”, dice A Bola en sus páginas. El club de Lisboa está pasando por un momento difícil que parece no coger rumbo.
“Obligados a descalzarnos sobre el suelo mojado”
No fue la única discordancia de la noche en O Dragao. Los aficionados visitantes que se desplazaron hasta Oporto elevaron la voz por el trato recibido y tal fue la queja, que el Benfica emitió un comunicado formal a la FPF. “El Sport Lisboa e Benfica presentará una denuncia formal ante la Federación Portuguesa de Fútbol por el trato vergonzoso al que fueron sometidos sus aficionados al acceder al Estádio do Dragão. Los aficionados del Benfica fueron obligados a quitarse los zapatos sobre el suelo mojado, un procedimiento no previsto en ningún reglamento y cuyo único objetivo era humillar a los aficionados del Benfica, entre los que se encontraban varias personas mayores. Como resultado de estos retrasos deliberados, muchos aficionados solo pudieron acceder a sus asientos cuando la segunda mitad ya estaba en marcha. Este es un comportamiento absolutamente inaceptable por parte de los agentes de seguridad del FC Porto, que, desgraciadamente, se ha convertido en una práctica recurrente siempre que el Sport Lisboa e Benfica juega partidos en este estadio”.


