Guatemala y Honduras, entre los países más afectados por detenciones de latinos sin antecedentes en Estados Unidos
Un estudio revela el impacto de los cambios migratorios en quienes nunca han enfrentado cargos ante la justicia estadounidense
Infobae
Guatemala y Honduras figuran entre los cinco países del continente americano que concentran la mayor parte de latinos sin historial criminal arrestados en Estados Unidos tras el inicio del segundo mandato de Donald Trump, de acuerdo con un informe de la Universidad de California Los ángeles (UCLA).
La investigación, basada en datos oficiales obtenidos mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés), señala que Guatemala y Honduras, junto con México, Venezuela y Ecuador, concentran tres cuartas partes de los latinos sin historial criminal aprehendidos bajo la administración de Trump.
La proporción de migrantes detenidos sin antecedentes penales se incrementó de manera significativa, pasando de menos de un octavo del total en 2024 a más de uno de cada tres en 2025. El informe subraya que la mayoría de estas personas tienen entre 18 y 54 años.

Según el documento, la Administración de Trump deportó a casi nueve de cada diez latinos detenidos sin antecedentes criminales y “solo soltó a una pequeña fracción de vuelta a sus comunidades”.
El texto también detalla que cerca del 70% de los detenidos permanecieron en centros de detención al menos 15 días y al 60% los trasladaron fuera del estado en el que residían.
El informe recuerda que la meta del actual gobierno es mantener un promedio diario de 100,000 inmigrantes en centros de detención, casi el doble del récord anterior de 50,200 personas.
El estudio advierte que las detenciones, aprehensiones y deportaciones podrían continuar en aumento durante la administración de Trump, con gran parte del crecimiento concentrado en personas sin historial criminal de países como Guatemala y Honduras.
Deportaciones de salvadoreños
Las deportaciones de salvadoreños registraron una caída contundente en los últimos años y hoy se sitúan en niveles más bajos respecto a la década anterior, lo cual marca un cambio sustancial en la dinámica migratoria del país.
De acuerdo con datos de la Dirección General de Migración y Extranjería de El Salvador (DGME), en 2023 se contabilizaron 13,358 personas deportadas, cifra que se mantuvo cercana en 2024 con 14,986 casos, y las proyecciones para 2025 anticipaban una tendencia estable, ya que hasta septiembre del año pasado se suman ya 10,162 retornos.
Respecto al balance global, El Salvador recibió más de 334,500 nacionales deportados en los últimos casi 12 años (entre 2013 y 2025), según los datos oficiales de Migración. Durante este periodo, arriba de 136,000 fueron repatriados por vía terrestre y más de 209,000 llegaron por vía aérea.
Las publicaciones de la DGME, disponibles trimestralmente y de forma anual en su web, permiten rastrear la evolución de este fenómeno a lo largo de estos años.


