Espanyol 0 - Barcelona 2 / Estratosférico Joan García
El portero blaugrana ofrece un festival de paradas superando un ambiente hostil. Olmo y Lewandowski firman el triunfo.
Flick quiso tener cabeza y pensar a medio plazo, esto es, en la Supercopa de España y decidió reservar de inicio en el banquillo a Pedri, dejando el centro del campo para Eric, junto a De Jong y Raphinha, mientras que en ataque Ferran confirmaba que sigue por delante de Lewandowski. Por su parte, Manolo repitió alineación respecto al equipo que ganó en Bilbao, algo que no es habitual en él, pero guardándose en el banquillo a los recuperados Ramon Terrats y Javi Puado.
El foco del partido estaba puesto en Joan García, que regresaba al RCDE Stadium en un ambiente en el que le pedían la cabeza. Y el portero de entrada, respondió con creces. A los 20 segundos de partido sacó con el pie su primera pelota con absoluta tranquilidad. 20 minutos después el blaugrana evitó una doble ocasión de Roberto y Pere Milla en la que Joan llegó a empujar a un atolondrado Gerard Martín que se quedó en el área cazando moscas y que rechazo el segundo remate del atacante españolista gracias al desplazamiento de su compañero.
En la segunda parte siguió el sensacional recital del exportero del Espanyol, que le robó dos goles cantados a Roberto con unas paradas tan extraordinarias como las que realizó Dmitrovic ante Eric en la segunda parte. Era un partido de aprovechar las ocasiones y el Espanyol se topo con Joan García, pero mientras que a los locales no le llegó para conjurar los goles que paró Joan García y que culminaron las acciones de Fermín que facilitaron los goles definitivos de Olmo (un señor golazo) y el de Lewandowski.
La gran parada de Joan en la primera parte llegó a cinco minutos del descanso cuando sacó una mano prodigiosa a remate de cabeza de Pere Milla a centro de Romero.
Fueron del Espanyol las dos grandes ocasiones de un primer tiempo en el que el Barcelona dominó el juego sin hacer daño porque dos de sus delanteros, Ferran Torres y Rashford parecían jugar con el rival. Ferran falló a los dos minutos una ocasión clara tras un fallo de Calero y el inglés fue una máquina de perder balones. Es de justicia decir que trabajó para recuperarlos, pero se le fichó para marcar diferencia arriba.
Joan García, en una de sus numerosas intervenciones prodigiosas ante el Espanyol.MANAURE QUINTEROCon Ferran y Rashford inofensivos, era Lamine Yamal el único argumento del ataque del Barça, pero sin crear demasiados problemas a Dmitrovic, que atajó con seguridad los dos únicos disparos de un Barça muy plano en el primer acto.
La apuesta de Flick de colocar a Raphinha como medio centro dejó al Barça huérfano de salida y de creación en el centro del campo. El equipo blaugrana llegó al descanso pidiendo a gritos a Pedri.
Dominaba la pelota sin peligro y el Espanyol amenazaba en las contras y en las jugadas a balón parado en las que Expósito es un maestro.
Flick inició la segunda parte retirando a Rashford del campo y dando entrada a Fermín, con lo que Raphinha regresaba a la banda. Y la aparición de Fermín resultó fundamental después de que Joan García salvara al Barça por dos veces antes de que después de un triple cambio de Flick, que introdujo a Pedri, Lewandowski y Olmo surtieran efecto y el Barça lograra desarbolar la resistencia de un Espanyol que gracias a las medidas de seguridad dispuestas por los Mossos y el trabajo de la junta evitó cualquier incidente desagradable a pesar de que la estrella del partido fuera el jugador al que la grada pedía su cabeza. La suya vale mucho más.


