El ejército sirio toma el control de zonas clave tras el acuerdo con las fuerzas kurdas
Tras la firma de un acuerdo entre el gobierno interino sirio y las Fuerzas Democráticas Sirias, el ejército consolidó su presencia en el norte y este de Siria, en medio de combates y denuncias por la liberación de yihadistas
InfobaeEl ejército sirio consolidó el lunes su control sobre extensas zonas del norte y este de Siria, después de que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), de mayoría kurda, acordaran ceder territorios clave como resultado de un pacto alcanzado la víspera.
Pese al alto el fuego pactado el domingo entre las fuerzas gubernamentales y las FDS, la noche del lunes se registraron nuevos enfrentamientos en puntos estratégicos como la prisión de Al Aqtan, en las afueras de Raqa, y en la ciudad de Shaddadi, en la gobernación de Al Hasaka. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), citado por AFP, confirmó combates y bombardeos en estas zonas. Tanto el ejército sirio como las FDS se acusaron mutuamente de haber facilitado la liberación de prisioneros del grupo Estado Islámico (EI) durante el caos de los combates. La agencia estatal siria SANA informó que el ejército impuso un toque de queda en Shaddadi y lanzó operaciones para capturar a los fugitivos, mientras que las FDS denunciaron la falta de apoyo por parte de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, cuya base se encuentra a pocos kilómetros del lugar.
Las FDS, apoyadas durante años por Washington en la lucha contra el Estado Islámico, confirmaron la pérdida de la prisión de Shaddadi tras intensos ataques de fuerzas progubernamentales. Según su portavoz, en el penal se encontraban miles de miembros de EI, y al menos nueve combatientes kurdos murieron y otros 20 resultaron heridos en los choques alrededor de la prisión de Al Aqtan, en la provincia de Raqa. Las FDS acusaron a las fuerzas gubernamentales de utilizar armamento pesado y drones, y publicaron en redes sociales imágenes de supuestas decapitaciones y de la liberación de yihadistas.
En paralelo, testigos de AFP y Reuters reportaron el despliegue masivo de vehículos militares y fuerzas de seguridad sirias en Raqa y zonas estratégicas como la presa de Tishrin, al este de Manbij, y la ciudad de Tabqa, consolidando el avance del ejército tras la retirada kurda.
El acuerdo, firmado por Al Sharaa y el comandante de las FDS, Mazloum Abdi, consta de 14 puntos y estipula la integración de los combatientes kurdos como individuos en las fuerzas armadas sirias, así como la transferencia inmediata al gobierno de las provincias de Deir Ezzor y Raqa, y el control de todos los cruces fronterizos y yacimientos de petróleo y gas. Las FDS, que durante la guerra civil llegaron a controlar hasta una cuarta parte del país con apoyo estadounidense, conservarán únicamente la provincia de Hasaka y la ciudad de Qamishli.
El lunes, Abdi y Al Sharaa mantuvieron negociaciones directas en Damasco, pero fuentes kurdas consultadas por Reuters calificaron el encuentro como poco productivo. Según la analista Fawza Yousef, Damasco exige a los kurdos “rendirse completamente”. Abdi, insatisfecho con los términos, habría solicitado más tiempo para consultarlo con sus comandantes y reiteró su propuesta de integrar las fuerzas como unidades, no como individuos, opción que el gobierno rechazó.
La administración siria advirtió a las FDS que cualquier intento de utilizar la cuestión de los prisioneros de Estado Islámico como presión política será considerado un acto criminal y una amenaza para la seguridad nacional, según declaraciones difundidas por SANA. Por su parte, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan instó a las FDS a cumplir los compromisos del acuerdo, advirtiendo que la era del terrorismo en la región ha terminado y que “la procrastinación o la resistencia no beneficiarán a nadie”.
La presencia de la coalición internacional y de Estados Unidos, que mantiene contactos con ambas partes, ha sido observada en zonas de conflicto, aunque las FDS han criticado la falta de intervención frente a los ataques de las fuerzas gubernamentales. Mientras, células durmientes del Estado Islámico siguen perpetrando ataques mortales tanto en Siria como en Irak, pese a la derrota formal del grupo en 2019.


