Descubren una variante genética hereditaria que protege contra la leucemia
Científicos de Estados Unidos y Europa identificaron una mutación en el ADN que ayuda a reducir el riesgo de enfermedades hematológicas. Cómo los resultados podrían inspirar el desarrollo de estrategias de prevención y tratamiento
InfobaeUn pequeño cambio en el ADN puede cambiar el destino de la sangre. Investigadores de los Estados Unidos y Europa identificaron una variante genética hereditaria que protege contra la leucemia y otros cánceres hematológicos, un hallazgo que abre nuevas posibilidades para prevenir enfermedades graves.
Los científicos comprobaron que este cambio genético limita la multiplicación de clones celulares peligrosos y reduce el riesgo de cáncer de sangre. Replicar este mecanismo podría transformar los tratamientos médicos en el futuro.

El estudio fue dirigido por Gaurav Agarwal y reunió datos de más de 640.000 personas en Estados Unidos y Europa. Fue publicado en la revista Science.
Los investigadores pertenecen a instituciones como el Hospital Infantil de Boston, la Facultad de Medicina de Harvard, el Instituto del Cáncer Dana-Farber, el Instituto Médico Howard Hughes, el Broad Institute del MIT y Harvard, el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, y el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos. También colaboraron expertos de la Universidad Newcastle del Reino Unido.

El equipo de investigadores se preguntó por qué algunas personas desarrollan cáncer de sangre y otras no, aunque acumulen mutaciones similares en las células madre.
El proceso de clonación hematopoyética permite que ciertos clones de células madre tomen ventaja y se multipliquen, lo que eleva el riesgo de leucemia y enfermedades crónicas.
Con el paso de los años, las mutaciones se acumulan, pero no siempre causan enfermedad. Algunos clones mutados permanecen bajo control o retroceden.
El objetivo fue identificar factores genéticos capaces de frenar la expansión de estos clones y proteger a las personas de desarrollar cáncer.

Los científicos se enfocaron en variantes hereditarias presentes en el ADN y analizaron el genoma completo de cientos de miles de personas.
El reto fue distinguir qué cambios genéticos influyen realmente en el riesgo de cáncer de sangre y cuáles no tienen impacto clínico.
El análisis priorizó las variantes no codificantes, que no modifican la estructura de las proteínas pero pueden regular la actividad de genes clave en las células madre de la sangre.
Una mutación que actúa como barrera

El equipo del doctor Agarwal identificó la variante "rs17834140-T", que se comporta como una defensa genética ante la clonación hematopoyética y el desarrollo de cánceres sanguíneos.
Esta mutación disminuye el riesgo de padecer CHIP (que es la sigla en inglés de “Hematopoyesis clonal de Potencial Indeterminado), un proceso que predispone a la leucemia.
La variante rs17834140-T reduce la expresión del gen musashi 2 (MSI2), esencial para las células madre sanguíneas. Al bajar la actividad de este gen, la red de apoyo a los clones mutados pierde fuerza y su expansión se debilita.
Los investigadores demostraron en el laboratorio que la mutación interrumpe el sitio de unión del factor GATA-2 en el ADN. Esta interferencia limita la producción de MSI2 y restringe el crecimiento de los clones peligrosos.

La red genética suprimida por la variante se activa en las células madre con mutaciones de alto riesgo y en niños con leucemia mieloide aguda. En estos casos, la actividad de la red se relaciona con una menor supervivencia.
Los investigadores sostuvieron que “el efecto protector de la variante se vincula a un solo cambio en el ADN que debilita la actividad del gen MSI2”.
El mapa genético elaborado por los científicos muestra cómo MSI2 influye en el destino de las células madre y en el dominio clonal de mutaciones asociadas a cáncer.
Los datos sugieren que bloquear MSI2 podría convertirse en una vía para prevenir nuevos casos de cáncer de sangre.
La genética y el futuro de la prevención

El avance resalta la importancia de compartir datos genéticos para impulsar la investigación médica.
Vijay Sankaran, coautor e investigador en la Universidad de Harvard, afirmó que “la integridad científica mejoró sustancialmente gracias a la difusión y el acceso público” a los datos de secuenciación y estudios GWAS.
Los científicos alertaron sobre la necesidad de validar estos resultados en poblaciones más diversas y continuar el seguimiento en estudios clínicos de largo plazo. El descubrimiento allana el camino para desarrollar medicamentos que imiten el efecto protector de la variante genética.
Los investigadores resaltaron que la mutación “ilumina la regulación post-transcripcional de las células madre humanas y sugiere la inhibición de MSI2 o sus objetivos para la prevención del cáncer de sangre”.


