Crisis en Irán: en el cuarto día de protestas, manifestantes intentaron ingresar a un edificio gubernamental
Un grupo de personas destruyó parte de la oficina del gobernador provincial en Fasa, mientras las protestas económicas se intensifican y las fuerzas de seguridad responden con gases lacrimógenos
Durante la jornada del miércoles, un edificio gubernamental en la ciudad de Fasa, al sur del país, fue atacado. Hamed Ostovar, responsable del poder judicial local, declaró a la agencia Mizan del Ministerio de Justicia que “una parte de la puerta y el vidrio de la oficina del gobernador provincial fueron destruidos en un ataque por varias personas”, sin detallar cómo se llevó a cabo el incidente. Estas acciones ocurrieron después de que el fiscal general, Mohammad Movahedi-Azad, reconociera la legitimidad de las demandas económicas, aunque advirtió en declaraciones recogidas por medios estatales que cualquier intento de convertir las protestas en actos de inseguridad o destrucción recibiría “una respuesta legal, proporcional y decisiva”.
El contexto de las protestas está marcado por la persistente presión de sanciones internacionales de Estados Unidos y la ONU sobre el programa nuclear iraní, así como por el deterioro acelerado del poder adquisitivo: la moneda nacional ha perdido un 69% de su valor frente al dólar durante 2025. El impacto de la crisis se refleja en testimonios como el de un manifestante entrevistado por el diario Etemad, quien afirmó: “Aquí todos pelean por un trozo de pan”.

Las autoridades iraníes han decretado un feriado bancario y la suspensión de actividades en escuelas y oficinas públicas, con el argumento de ahorrar energía debido al frío, aunque no han vinculado oficialmente la medida a la ola de protestas. Las universidades Beheshti y Allameh Tabataba’i anunciaron la transición a clases virtuales durante la próxima semana, según la agencia estatal IRNA.
El régimen de Irán ha acusado reiteradamente a actores extranjeros de incitar las protestas, luego de que la agencia de inteligencia Mossad de Israel publicara en redes sociales un mensaje de apoyo a los manifestantes. El mensaje, emitido en la cuenta en persa de X, alentó a los iraníes a “salir juntos a las calles”. Irán no reconoce a Israel y sostiene que este país ha perpetrado actos de sabotaje y asesinatos de científicos en su territorio.

Aunque las actuales protestas mantienen un alcance limitado en comparación con las movilizaciones masivas de 2022, desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial, y las de 2019 tras el aumento del precio de la gasolina, la situación económica sigue siendo el principal motor de la indignación social, con movilizaciones que involucran tanto a comerciantes como a estudiantes y ciudadanos afectados por la inflación y la devaluación del rial.


