Burnley 2 - Manchester United 2 / Otro drama sin Amorim

El United, en su primer partido sin el técnico portugués, fue incapaz de ganar al Burnley, penúltimo de la Premier. El doblete de Sesko, lo mejor del equipo de Manchester.

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El Burnley, un equipo que sufre para no hundirse definitivamente en la clasificación fue el encargado esta vez de airear las miserias del Manchester United, al que el cambio de entrenador no ha servido para alejar esa nube negra que le persigue desde hace tiempo. La destitución de Rúben Amorim cambió la cara del equipo, que con el interino Darren Fletcher abandonó la línea de tres centrales que el portugués mantuvo con terquedad, sirvió para despertar a Sesko, autor de un doblete, pero no alcanzó para derrotar a un conjunto con las limitaciones del Burnley, que arañó un empate que le deja como penúltimo en la Premier.


La revolución en el banquillo del United no puede esconder las dificultades de este equipo para manejarse con soltura en la parte alta de la Premier y sus limitaciones para generar fútbol y gestionar los partidos. La presencia de Casemiro en el mediocentro, acompañado esta vez por Ugarte, y la dirección de Bruno Fernandes, referencia indiscutible e imprescindible en ataque parecen argumentos débiles para aspirar a sobrevivir con cierto éxito en una jungla como es la Premier.

La defensa volvió a generar dudas, con el joven Heaven de nuevo señalado y con autogol incluido; Lisandro Martínez está lejos de su mejor nivel después de su lesión; y Matheus Cunha no termina de dar el paso que esperaba quien lo fichó.

En menos de un cuarto de hora ya habían saltado las alarmas, con ese mencionado autogol de Heaven después de un disparo de Humphreys. Supo remontar el United con el doblete de Sesko en el primer tramo del segundo tiempo, pero con el golazo de Anthony recibió un golpe que ya fue definitivo.

Incapaz de trasladar al marcador la insultante superioridad en la posesión, cercana al 70%, el United acabó estrellándose contra el portero eslovaco Dubravka y contra su propia falta de acierto después de 30 disparos a puerta. Sin Amorim, la vida, de momento, sigue igual.

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