Boca se repuso del error ante Olimpia: goles de carambola y un letal cabezazo de Belmonte
El Xeneize no pudo hacer pie en el arranque del amistoso y sufrió un gol fortuito tempranero, pero luego dio vuelta el partido en una ráfaga. Velasco y el ex Lanús convirtieron los tantos.
Lejos de aquel dominio que marcó el duelo del domingo contra Millonarios en La Bombonera, el equipo de Claudio Úbeda no hacía pie en el arranque y en tan solo 11 minutos pasó a estar en desventaja, en parte por perder el orden en el fondo y también por la mala fortuna del destino.
La jugada se la puso al hombro a quien finalmente le quedó el mote de goleador de la noche: Quintana. Incontenible por izquierda, logró desairar a un Malcom Braida descoordinado a pura gambeta y sacó un remate en busca de un compañero en el área. Sin embargo, el balón impactó en la humanidad de Barinaga y se le colgó por el segundo palo a Agustín Marchesín.
Estupefacto, el arquero de Boca solo pudo atinar a observar como se lo coló por detrás y Olimpia pasaba al frente. El gesto posterior, bajando los brazos, evidenció su bronca con cómo se dio el gol que puso el 1-0 para Olimpia.
No obstante, en prácticamente cinco minutos, el conjunto de La Ribera se despertó y avasalló al elenco paraguayo a pura efectividad, aunque también de la mano de la suerte. Velasco, muy cuestionado en su primer año en el club, encontró un hueco y sacó un disparo que se desvío con destino al fondo de la red.
Prácticamente cinco minutos después, una notable acción individual de Ezequiel Zeballos por izquierda terminó de abrirle el partido a Boca: el Changuito lanzó el centro y, por sorpresa, Belmonte pisó el área y ganó en la alturas con un foribundo cabezazo para poner el 2-1.
"Hicimos un gran trabajo, dio sus frutos el trabajo de la semana. Hicimos un gran partido y nos vamos contentos. Me sentí muy bien, lo necesitaba. Me sentí muy cómodo", expresó Toto tras la victoria en ESPN. A su vez, reveló lo que les pide Úbeda: "Que tenemos que insistir en las formas y las maneras. Ser constantes. Nunca hay que bajar los brazos e intentar ganar porque esta camiseta así lo amérita".
Velasco fue el otro que recuperó confianza y analizó el encuentro en San Nicolás: “Siempre es importante empezar ganando. Si bien era un amistoso de pretemporada, con esta camiseta no existen los amistosos y ahora estoy preparado para empezar el campeonato con mucha actitud”.
Entre risas, pidió: "El gol contámelo a mí, ja". Y admitió que quiere sacarse una espina del 2025: "Cuando se arranca un nuevo año, hay nuevas energías y quiero revertir mi situación y seguir para adelante con este grupo que siempre me apoyó".


