Barcelona - Athletic / En busca del subidón
El Barça es consciente de ser favorito en una competición que marca tendencia. El Athletic aspira a dar la campanada.
Llega el Barça como favorito claro a este primer partido, pero el Athletic tiene argumentos para dar la campanada en un torneo que se juega a cara o cruz y en el que pueden influir muchos imprevistos. De entrada, Ter Stegen es baja de última hora tras sufrir problemas físicos en el entrenamiento de este lunes. Además, Lamine Yamal no se ejercitó con el resto de sus compañeros.
El favoritismo del Barça se basa en una racha impresionante en LaLiga en la que ha ganado sus últimos nueve partidos. Todos desde que cayó en El Clásico, lo que le ha valido para devolver al equipo a la primera posición de la tabla.
En esa serie de partidos, el Barça se deshizo del Athletic el día que se reinauguró parcialmente el Camp Nou, pero el resultado de 4-0 es engañoso. Demasiado castigo para un Athletic que en la primera parte desperdició sus ocasiones y que jugó con diez por expulsión a Sancet en el minuto 53.
Flick, que por cierto hoy dirigirá su partido 87 con el Barça, con lo que ya habrá dirigido más que con el Bayern de Múnich, recuerda perfectamente ese partido. En la rueda de prensa no quiso asumir el papel de favorito y recordó que el Athletic tiene mucha pólvora arriba, mencionando las dos ocasiones claras falladas por Unai Gómez y otra de Nico Williams en el Camp Nou.
En el Athletic se espera que los hermanos Williams formen parte del once inicial junto a Sancet y Guruceta en punta. Valverde recordó en la previa que los hermanos están en proceso de recuperar su mejor forma tras sus respectivas molestias, pero es indudable que su presencia es intimidante. Otra cosa es cómo se comporte el Athletic en defensa, donde últimamente anda débil, más después de confirmarse antes de viajar a Arabia que tanto Yuri como Laporte están fuera del grupo, además del sancionado Yeray.
Vesga viajó, pero ayer tuvo que retirarse del entrenamiento previo a un partido en el que el foco estará en los porteros, que como sus equipos también esperan un subidón de talla mundial.


