Argelia 0 - Nigeria 2 / Liquidado Zidane, avisado Brahim
Cómodo triunfo de las Súper Águilas, que demostraron una insultante superioridad sobre Argelia y se enfrentarán a Marruecos en semifinales. Marcaron Osimhen y Akor Adams.
El inicio de Nigeria fue explosivo, como si los graves problemas internos sufridos por este grupo, con amenaza de plante incluido por impagos y una discusión en el césped entre dos de sus estrellas, se hubiera transformado en energía positiva. Con el campo inclinado de forma exagerada hacia la portería de Luca Zidane, el portero del Granada no fue esta vez el muro insuperable de otras veces.

El día que el hijo de Zinedine aceptó jugar para Argelia quizá pocos imaginaban que se plantaría en los cuartos de final de la Copa de África como titular indiscutible e imbatido. Donde no llegaban las manos de Luca lo hacían los pies de sus compañeros, como los de Bensebaini, que sobre la misma línea de gol acertó a despejar el balón, que no llegó a superar completamente la raya. Lo confirmó el VAR, que ayudó a minimizar el error de Luca en esa acción.
Con una hora todavía por delante era una señal de que el asedio de Nigeria sería eterno, pero también de que les haría falta mucho más para tumbar a Zidane. Eran muy superiores las Súper Águilas, que supieron interpretar mucho mejor el partido, pero su falta de puntería les condenó en el primer tiempo. Manejaron el ritmo, la ocupación de los espacios, movieron el balón con sentido, ahogaron a Argelia con su presión, pero sus decisiones en el remate siempre fueron erróneas. Como la de Akor Adams, que en un mano a mano ante Zidane mandó el balón a la grada. Con Mahrez aislado y entregada a la poca inspiración de Zidane, Argelia sufrió para salvar el empate antes del descanso. Fue una pesadilla, un acoso constante del que salió indemne de forma milagrosa.
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Lo que vino después fue peor todavía para Argelia. La sentencia definitiva. Nada más salir de los vestuarios, Osimhen se elevó hasta el cielo de forma tan plástica como efectiva para cabecear un envío de Onyemaechi y batir a Zidane, que se hizo transparente. Pisando el cuarto de hora, Akor Adams no falló esta vez en un mano a mano y marcó después de desparramar a Luca por el suelo. La distancia que había en el césped ya estaba también en el marcador. Nigeria supo gestionar esa ventaja y manejó el resto del choque sin sobresaltos.



