Valverde, de solución a incógnita
Xabi Alonso se fija el objetivo de recuperar la mejor versión del uruguayo, que no se ha estrenado marcando aún este curso, tras superar las tensiones por ser lateral de emergencia.
El camino compartido de Xabi y Valverde empezó bien en el Mundial de Clubes, con el charrúa siendo importante y marcando goles. Xabi no tuvo reparos en elogiarle y en compararle con una leyenda a la que conoce bien: “No he visto muchos jugadores con su rendimiento físico. Me recuerda a alguien como Gerrard. Puede jugar en cualquier posición, y estoy muy contento de entrenarlo. A todos los entrenadores les gustaría tener un Valverde en el equipo”.
David S. BustamanteEsa polivalencia es sin duda una cualidad y al mismo tiempo un obstáculo, pues propicia que Valverde sea movido de posición de forma muy habitual según haya necesidades en el equipo. Y un puesto recurrente es el de lateral derecho: no en vano, el uruguayo ha jugado nueve de sus 22 partidos este curso como carrilero ante las constantes ausencias de Trent y Carvajal por lesión.
Y esa tendencia provocó tensiones, sobre todo cuando Valverde hizo unas declaraciones en las que dejaba claro que prefiere no verse más como lateral: “No nací para jugar de lateral, no crecí jugando ahí. Fue un momento de emergencia. Siempre estoy a disposición, aprendo la posición nueva si hace falta. No me siento cómodo porque no crecí jugando ahí. Me cuestan cosas, como cerrar atrás en defensa”. Se llegó a insinuar que se había negado a jugar ahí, a lo que Fede salió al corte: “Nunca me he negado a jugar en ninguna posición, siempre doy lo mejor de mí en cualquier sitio. Con Ancelotti, con Zidane y con Xabi. Siempre di mi opinión, el que juega de titular tiene que abrazar esa oportunidad como si fuese la última”.
Un Halcón sin gol
El momento de tensión llegó y pasó y Valverde ha seguido siendo fundamental, sea como medio o como lateral. Pero el verdadero problema radica en que no se está viendo la versión exuberante y goleadora que había mostrado en temporadas pasadas. Eso es lo que necesita recuperar Xabi Alonso, más allá del puesto en el que aparezca el charrúa. A ese jugador con el que Ancelotti se jugó “romper el carnet de entrenador” si no superaba los diez goles. Y el italiano ganó la apuesta: al curso siguiente, alcanzó los 12.


