Rusia pone el foco en un país en las antípodas ideológicas de América para iniciar su plan nuclear
Rusia cree que Argentina puede ser un socio estratégico para construir una central nuclear que refuerce su sistema eléctrico y amplíe su influencia en Sudamérica.
Según el informe ‘The Kremlin’s Playbook in Latin America’, creado por el Center for the Study of Democracy (CSD), al gobierno de Putin le interesa estudiar la posibilidad de financiar y construir una panta nuclear de alta tecnología en Argentina, la cual estaría diseñada para reforzar el sistema eléctrico nacional y reducir los cortes de luz que afectan a diversas zonas del país. Curiosamente, el origen de este acercamiento se remonta a abril de 2015, durante la visita de Cristina Fernández de Kirchner a Moscú. Allí, Putin le planteó avanzar junto a la empresa Rosatom en la creación de un reactor nuclear de 1.200 megavatios y basado en el modelo VVER-1200, una tecnología que Rusia ha exportado a varios países como parte de su política energética exterior.
Rusia tiene una ambiciosa estrategia de expansión geopolítica en LATAMA pesar de que este proyecto no llegó a salir adelante hace una década, este informe señala que dejó una señal clara del interés ruso por consolidarse como socio estructural en un sector especialmente sensible. Desde entonces, Rosatom y Argentina han mantenido el contacto en temas relacionados con la cooperación nuclear, especialmente en áreas como el suministro de combustible, la formación técnica y el desarrollo del ciclo nuclear. De hecho, según el CSD, no se descarta que estas conversaciones puedan derivar en nuevos acuerdos hacia principios de 2026.
Para Rusia, este tipo de proyectos van mucho más allá de la construcción de una simple central. La energía nuclear implica relaciones de largo plazo que generan dependencia técnica, financiera y operativa. Combustible, mantenimiento, repuestos y capacitación quedan ligados al proveedor durante décadas, lo que convierte a estas infraestructuras en herramientas de influencia estratégica perfectas para la geopolítica. Pero ojo, Argentina no es el único país en el que Putin está interesado. En Venezuela, Rusia mantiene acuerdos energéticos en el sector petrolero; en Bolivia, Rosatom desarrolla un centro de investigación nuclear en El Alto; en Brasil, el foco está en los fertilizantes; y en Panamá, en su papel como enclave financiero. La estrategia de Rusia es clara: ganar presencia en sectores estratégicos de LATAM.


