Gallardo empieza un año sin red de protección
La pretemporada y los refuerzos serán decisivos para que el Muñeco enderece su segundo ciclo, así como los primeros resultados de 2026 marcarán el humor de los hinchas. Atrás queda un 2025 en el que el DT se gastó gran parte del crédito heredado de su primera etapa.
Los primeros resultados del próximo año marcarán el humor de los hinchas. El recuerdo quedó muy atrás porque River cerró su 2025 con varios partidos consecutivos fuera de Núñez pero el último grito del Monumental, durante la derrota ante Gimnasia La Plata, fue claro: “Que se vayan todos, que no quede ni uno sólo”. La canción no apuntaba a Gallardo pero, como líder del proyecto, algo -o mucho- lo salpicaba.
La
llegada de Fausto Vera empezará a definir el 2026 de Gallardo. Cuando
reemplazó a Martín Demichelis a inicios de agosto de 2024, el Muñeco
dijo que se subía a "un tren en movimiento", una figura para aludir que heredaba un plantel elegido por su antecesor. Poco a poco, el técnico-estatua prescindió de casi todos los refuerzos acordados por Micho y repitió, tras la eliminación de la Libertadores 2024, que necesitaba una pretemporada y otro mercado de pases para que apareciera un River de su sello.
Gallardo tuvo lo que quería, una pretemporada en San Martín de los Andes en enero pasado y la llegada de varios jugadores de élite, incluso a cambio de precios que no lo valían, pero ocurrió lo contrario: el River 2025 empeoró. No solo descendió de nivel respecto del segundo semestre del propio Gallardo en 2024 sino también del ciclo Demichelis.
Las estadísticas no explican el fútbol pero tampoco son una burbuja. River pasó de ganar 20 partidos seguidos de local con Demichelis en 2023 a perder cuatro partidos consecutivos en el Monumental con Gallardo en el final de 2025. Ambos son récords históricos en el club. Uno positivo y otro negativo.
En sus cada vez menos frecuentes charlas con la prensa -muchas veces a la defensiva-, por ejemplo tras la derrota ante Racing en el final de 2025, Gallardo dijo estar seguro que se vendría un mejor River este año. Para ello, tendrá que mejorar su búsqueda en el mercado de pases: sin un 5 y un 9 no hay paraíso.
Con un plantel mal armado el año pasado, el Muñeco prescindió de dos puestos clave. Vera, recién llegado, parece un paso adelante, o puede serlo. Ahora falta un 9, como mínimo. El 2026 comenzará sin red de protección.


