Camavinga, mal fario a desterrar
Xabi quiere iniciar el año recuperando por completo física y mentalmente al francés, martirizado por las lesiones. Le necesita para dosificar a Tchouameni y Valverde.
No sólo por sumar un futbolista del que Xabi ha podido disfrutar a cuentagotas, sólo 650 minutos esta campaña, también porque en un Real Madrid donde la nómina de centrocampistas no es desorbitante, Cama juega un papel quizá oscuro pero clave. El de dosificar a los dos futbolistas más físicos del centro del campo, Tchouameni y Valverde. Para el estreno copero en Talavera, aún sin el 6 disponible, Xabi tuvo que tirar para esos dos papeles concretos de sendos castillistas: Cestero (que debutó y acaba de renovar) y Thiago Pitarch.
Camavinga, junto a Rüdiger y Vinicius, en el último encuentro del Real Madrid, el 2-0 al Sevilla.Tras el triunfo sufrido ante el Sevilla, Xabi apuntó en esa línea cuando se le preguntó por qué deseo pide en el cambio de año. “¿Al 2026? Recuperar efectivos, para no tener que jugar tan al límite". Tchou es el tercer futbolista de campo con más carga de minutos en el equipo blanco (1.849′) y el Halcón el cuarto (1.834′). Con el agravante de que el uruguayo se perdió el cierre contra los hispalenses por un fuerte golpe en el pie y tres días antes, ese viaje a Talavera por reposo. Arrastraba ligeras molestias. Avisos de que Fede necesitaba parar. Camavinga se ha venido especializando en ese perfil derecho para ser una alternativa también en esa posición.
Un “dinamismo”, el que aporta Camavinga en palabras de Xabi, que apenas ha podido aportar tanto al sistema del tolosarra como al de Ancelotti el curso pasado. En los dos últimos años se ha perdido 57 partidos por culpa de ocho lesiones. En las tres temporadas anteriores a su fichaje por el Madrid, cuando aún militaba en el Rennes, sólo se ausentó forzosamente por cuestiones médicas en 13 partidos. Revertir ese mal fario en 2026 es imperioso. Para Camavinga y para el Real Madrid.


