Superclásico, superlocura
El Changuito Zeballos castigó al Millonario con un gol y una asistencia a Merentiel que decantó el Superclásico. El Xeneize vuelve a la Libertadores.
La tensión se palpaba en las gradas, no cabía un alma más en La Bombonera. Desde primera hora de la mañana se respiraba ansiedad por el pitido inicial, pero una vez comenzó el encuentro, el juego no estuvo a la altura de las expectativas. Quizás la marca sobre Palacios que planteó Gallardo o la falta de atrevimiento del Millonario impidieron ver un buen fútbol. Las dos mejores ocasiones de River llegaron con disparos lejanos de Salas y Castaño, ambos detenidos sin problemas por Marchesín. La nota negativa fue la lesión de Meza, quien se había operado de la rodilla hace unos meses.
La primera parte parecía destinada a terminar sin goles, hasta que apareció el mejor jugador de Boca en las últimas semanas: Zeballos. En su primera titularidad en un Superclásico, cinco años después de su debut con Miguel Ángel Russo, el Changuito fue la figura del encuentro con el gol que abrió el marcador y la asistencia a Merentiel al inicio de la segunda mitad. En ambos tantos, la defensa de River quedó expuesta por su fragilidad y desconcentración, especialmente por la banda que ocupa Montiel.
Debut de Ander Herrera
Después de varios partidos sumando minutos, Ander Herrera debutó en un Superclásico argentino. El exjugador del Athletic Club disputó un cuarto de hora en el que se mostró preciso en sus intervenciones. Las lesiones y la falta de ritmo le han impedido tener más protagonismo en un equipo que pide a gritos un cerebro capaz de dar sentido al juego. Sin embargo, en las últimas semanas, el español ha ganado confianza con cinco partidos consecutivos participando.
La tarde se tiñó de azul y oro. La Bombonera volvió a rugir y River se fue herido y con la cabeza baja tras el resultado y la imagen dada. Gardel tenía razón y, en esta vez, el tango fue xeneize.


