El PSG tiene siete vidas
Un gol de Joao Neves en el descuento, como la semana pasada Gonçalo Ramos, le dan el triunfo a los parisinos en Lyon y recuperan el liderato.
El primer tiempo no dio tregua. Fue una batalla trepidante. Cada uno con sus armas, el PSG con el dominio, el Lyon aguantando a regañadientes, el encuentro estuvo a la altura de las circunstancias. Fonseca sorprendió con el veterano Ghezzal de falso 9 y el invento no le dio resultado, pero miró de tú a tú al mejor equipo de Europa, diezmado por las bajas.
A Luis Enrique las apuestas sí le dan rédito. Zaïre-Emery jugó de lateral derecho por Achraf y el canterano lo aprovechó, adelantando al PSG tras un brillante, el enésimo del año, pase de Vitinha. El partido parecía encaminado para los parisinos, pero la alegría fue efímera.
Antes del empate, el Lyon reclamó una mano de Zabarnyi en el área. En la repetición se vio claramente que roza la pelota, aunque el colegiado no fue avisado por el VAR para irse al monitor a peritar. Ese lance le dio alas a los de Fonseca, que empataron por medio de Moreira, atento a una salida de zona del ucraniano para atacar su espalda.
El partido entró en ebullición. La calma desapareció. El Lyon rugió. Pero el PSG, infernal en la presión, volvió a ponerse por delante. La jugada, no exenta de polémica por una posible falta de Vitinha sobre Tesmann, acabó en las botas de Kvaratskhelia, que batió fácilmente a Greif. El gol no dio alas al PSG, un castillo de naipes en defensa, a punto de recibir el empate antes del descanso por un remate de Tagliafico que se estrelló en el poste y en el que el Lyon volvió a reclamar una pena máxima, esta vez por una patada de Kang-in Lee.
El PSG volvió a meterse en un laberinto. Al flojo nivel de Zabarnyi se le une el problema con Chevalier, que de momento no ha alcanzado ni la mitad del excelso nivel de Donnarumma. El francés midió mal una salida y Maitland-Niles aprovechó su indecisión para batirle con una sutil vaselina. El 2-2 fue merecido, ya que el Lyon se quitó el miedo del cuerpo, tuteó al PSG y lo exigió como nunca en los últimos años.
Luis Enrique metió a su talismán, Gonçalo Ramos, y también a los jóvenes Mbaye y Ndantou. Si la semana pasada fue el delantero el que marcó el gol de la victoria en el minuto 94, esta vez le tocó a su compatriota Joao Neves, vestido de héroe, como si fuera un killer del área, brindarle un triunfo sufrido al PSG en el tiempo de descuento. El córner, tan denostado en París, se ha convertido en la nueva arma letal de los de Luis Enrique, que recuperan el liderato de la liga francesa.


