Análisis táctico del Superclásico: el mensaje de Gallardo que agrandó a Boca
El Xeneize se impuso por 2-0 al Millonario en la Bombonera. El Muñeco modificó el sistema del equipo y también sorprendió con el cambio de Galarza ante la lesión de Meza.
A pesar de contar con los espacios, no contaba con lucidez para transformar en situaciones de gol esa tenencia: tan solo dos remates de larga distancia. Boca, sin poder encontrar a Paredes para que maneje la pelota tenía que buscar un plan alternativo, jugar por afuera con la profundidad de los laterales o saltar líneas para los delanteros. En medio de esta disputa y juego equiparado llega el momento crucial, le lesión de Maxi Meza.

Ahí debía pesar la mano del entrenador, buscar un futbolista de características similares para seguir con un mediocampo robusto o aprovechar esos espacios que le daba Boca para meter a Juanfer o Nacho Fernández. La elección de Gallardo fue Galarza, un mensaje que agrandó a Boca.

A partir de allí, Boca fue totalmente superior y le hizo precio a River, fueron dos, pero pudieron ser más. Zeballos tuvo su partido consagratorio y el Millonario sigue profundizando su crisis futbolística, que parece no tener fondo.
El Xeneize, en el afán de encontrarle la vuelta a la congestión que proponía River en la zona central, subía a Zeballos a la altura de los centrodelanteros y empezó a generarse una situación particular, Montiel y Acuña subían a marcar a los laterales de Boca, los mediocampistas se adelantaban a presionar a Paredes y Delgado, esto generaba mano a mano en defensa, un 3 vs 3. Boca lo detectó, jugó largo para Giménez, Rivero siempre quedó lejos de Zeballos, no lo tomó en el momento del pase largo y después fue tarde.


