Israel mata al líder hutí Al-Rahwi en un ataque aéreo en Saná
El ejército israelí confirma haber atacado un “objetivo militar de precisión”, con fuentes cercanas al ejército sugiriendo que el blanco eran altos funcionarios hutíes.
Las FDI lanzaron entonces un ataque contra la reunión. No está claro si el jefe del Estado Mayor hutí, Muhammad al-Ghamari, estaba presente o si los ataques lograron matar a otros líderes hutíes. Aunque sí está confirmado que Ahmed Ghaleb al-Rahwi, jefe del gobierno hutí no reconocido, habría sido eliminado junto a varios de sus escoltas.
Esta respuesta, una ventana de oportunidad para Israel, se produce tras el ataque con misiles de los hutíes contra Israel la semana pasada, en el que se utilizó un nuevo misil que lleva múltiples ojivas y bombas de racimo. El misil fue derribado, pero el uso de la munición representa un nuevo desafío para Israel. Precisamente, pese al anuncio de tregua con Irán, sí confirmó que seguiría atacando a los hutíes, grupo que considera financiado por el régimen iraní.
Nuevas medidas de seguridad
Los hutíes habrían emitido rápidamente directrices de seguridad de emergencia para sus líderes, temiendo que Israel esté implementando una nueva estrategia de asesinatos selectivos. Los principales líderes deben abandonar sus hogares y mudarse a edificios comunes fuertemente vigilados. Además, se les ordena dejar de utilizar sus teléfonos móviles y comunicarse sólo a través de dispositivos encriptados previamente. Las medidas incluyen no permanecer en el mismo lugar más de 10 minutos, para evitar que las infiltraciones extranjeras puedan comunicar la ubicación y llevar a cabo un operativo.
Quién era Ahmed Ghaleb al-Rahwi
Ahmed Ghaleb al-Rahwi, nombrado en agosto del año pasado como jefe de gobierno aunque no reconocido a nivel internacional, era miembro del SPC. Entre sus objetivos estaba formar un nuevo gobierno de “cambio y construcción”, tal y como declaró entonces el jefe del Consejo Político Supremo (SPC) hutí, Mahdi al Mashat.
El nombramiento de al-Rahwi, natural de la zona sur de Yemen, era parte de los esfuerzos de los hutíes por consolidar el poder y promulgar “cambios radicales” en el gobierno, como prometió el líder hutí, Abdulmalik al Huti, en un discurso en septiembre pasado.
La toma de Saná por los hutíes a finales de 2014 y su nombramiento de un gobierno en 2016 no fue reconocido por la comunidad internacional, que sigue considerando al gobierno con sede en la ciudad de Adén como la única autoridad legítima en el Yemen.