M.United 0-0 Leeds / Amorim, sobrepasado de nuevo
El Manchester United necesita un milagro para cambiar el rumbo en un inicio de temporada que parece igual que los demás.
El United siempre se ha colocado en la cima del fútbol inglés, un club con grandeza y con inmensidad de títulos que le avalan. Y hoy Amorim tenía la oportunidad de demostrar que nada ha cambiado, el Leeds parecía un rival idóneo para ello, pero, y por esto es grande el fútbol, no parece haber tanta diferencia entre ellos dentro del terreno de juego.
Casemiro es otro
Y entre toda esta falta de cambios se encuentra un jugador que da luz entre todas esas dudas. Carlos Henrique Casemiro se ha vestido hoy como director de orquesta para demostrar que su nivel aún está a la altura de lo que el Manchester United, el de toda la vida, merece. Pases filtrados, contundencia defensiva y algún intento de gol, le posicionan hoy como el eje central del proyecto de redención de los diablos rojos.
Inicio descafeinado
Apenas un solo tiro a puerta en toda la primera mitad ha sido la tónica dominante del encuentro. Y de pocos cambios va la cosa, porque los segundos 45 minutos han sido un calco en lo que a juego se refiere. Una lista grande de jugadores que, por lo menos a nivel de cifras de mercado, prometían cosas que de momento no aportan a este United.
Los de Amorim han contado con apenas un par de ocasiones de peligro, con dos disparos al travesaño que se pueden calificar como despistes del conjunto rival, y un sinfín de disparos lejanos que apenas han puesto en aprietos al guardameta de los pavos reales.
La otra cara de la moneda
El Leeds, por la parte que le tocaba, ha sido capaz de poner en serios problemas durante todo el encuentro a los diablos rojos, con una actuación destacada de los que ya venían siendo sus figuras en segunda división. Un Gnonto y compañía que ven esta temporada como la oportunidad perfecta de saltar a la gran escena, y se les nota en el carácter que demuestran en cada balón disputado.
Muchas cosas pendientes en este inicio de temporada para un conjunto que, por el momento, debe levantar la cabeza y comenzar a desplegar el juego que le ha caracterizado a lo largo de su historia, aunque, por el momento, pocas cosas parecen cambiar en el club de Manchester.