Palmer, sueldo de galáctico
Su irrupción en el Chelsea la pasada temporada le trajo un nuevo contrato con un salario astronómico antes de iniciar la presente.
Luego se le agotó la paciencia. Jamás salió cedido, y siguió fogueándose con el segundo equipo celeste mientras trabajaba para asentarse en el primer equipo. Estaba en camino, pero se cansó de esperar. Sorprendió cuando abandonó el Etihad Stadium en el verano de 2023. También que Guardiola le abriese las puertas, previo pago de más de 50 millones. El tiempo, sin embargo, terminó dando la razón al club londinense y al futbolista, que brilló en su primera temporada vistiendo una nueva tonalidad de azul.
“Llevaba dos temporadas pidiendo salir”, explicó el propio Guardiola en una rueda de prensa la pasada temporada. “Le dije que no, que se quedara, pero insistió en irse. ¿Qué podía hacer? No, no le di los minutos que quizá merecía y que ahora tiene en el Chelsea”. Palmer marcó 22 goles y repartió once asistencias en 33 partidos de liga, siendo la noticia más positiva de un equipo que volvió a decepcionar. Rompió el récord del club, que hasta entonces ostentaba Hazard.
No levantaban cabeza los de Stamford Bridge, que quedaron sextos. Pero entonces llegó Maresca. El técnico italiano, con quien Palmer ya había trabajado en el City, reforzó la confianza en el futbolista de 22 años brindándole un nuevo contrato, y un sueldo de galáctico que supera los ocho millones de euros anuales. Unos ingresos que quiere aumentar registrando su celebración, cruzando sus brazos como si tuviera frío. Cold Palmer. Un término bajo el que el futbolista espera sacar tajada económica. Una estrategia que le repercutirían ganancias por la venta de alcohol, comida, ropa, juguetes y productos cosméticos entre otras oportunidades. Mientras siga marcando, seguirá celebrándolo. Y seguirá haciendo caja. Este curso ya suma doce goles en 20 partidos.


