Una imagen vale más que mil palabras
En la España de hoy el chantaje está normalizado y la sancionada Delcy Rodríguez, impedida de ingresar a Europa, es bienvenida
Es que no es competencia de Edmundo González ni de persona alguna determinar un resultado electoral. Dicha atribución es exclusiva de lo que arroje el cómputo de los votos con los datos en la mano; o sea, las actas que no mostró el gobierno y sí mostró la oposición. En ese documento el presidente electo también manifiesta su deseo de abandonar Venezuela.
El lenguaje corporal de los allí presentes comunica exactamente eso. El presidente electo siendo intimidado y chantajeado, supimos después que sus hijas eran la moneda de cambio. Se lo ve bajo coacción y a punto de firmar una declaración apócrifa, redactada por la dictadura para su auto-incriminación (de cometer fraude electoral) y la exoneración de Maduro (el verdadero responsable de un fraude electoral). Una foto vale más que mil palabras, sobre todo si es evidencia de un acto delictivo.
La foto también incluye a los cómplices: el ministerio de exteriores de España en la figura de su ministro y su embajador en Venezuela, el set es en la propia residencia del embajador español. En la España de hoy el chantaje está normalizado y la sancionada Delcy Rodríguez, impedida de ingresar a Europa, es bienvenida. Con tanta normatividad vulnerada, ambos funcionarios deberían ser interpelados en el parlamento, pues es claro que no renunciarán. El incumplimiento del gobierno de Sánchez de sus obligaciones europeas debe ser señalado.
Es que, como los torturadores bajo Videla, ellos también cumplen órdenes, sólo que en este caso son las del intermediario entre Maduro y el gobierno de España, pieza angular en la planificación y ejecución de esta operación, desde la salida de la embajada de Países Bajos con pretextos, el asilo en la de España, el avión del gobierno y el manejo discursivo.
Hablo de Zapatero, a quien el propio Edmundo González se refirió como “artífice” de la reunión entre él y los hermanos Rodríguez el día 7 en la embajada de España. Cuando Pedro Sánchez llamó “héroe” a González, ese mismo día, la operación ya estaba en marcha: golpe y deportación en menos de 48 horas. Tanta opacidad no comenzó hoy; cuatro años atrás escribí un texto titulado “España chavista” en relación a esto.
El presidente electo de Venezuela escogió el secuestro de Sánchez-Albares y Zapatero por sobre el de Maduro y los hermanos Rodríguez en el Helicoide. Es mejor, sin duda, pero ojalá que tenga claro que no deja de ser un secuestro.


