Keir Starmer condenó los violentos disturbios en el Reino Unido: “Esto no es protesta; no importa cuál sea el motivo”
“Haremos todo lo que sea necesario para garantizar que el mensaje sea absolutamente claro: si participas en esta violencia, te arrepentirás y serás llevado ante la Justicia lo antes posible”, afirmó el primer ministro británico
La población del Reino Unido quiere ver “sus calles seguras y eso es lo que estoy decidido a ofrecer. Lo lamentarán”, agregó el líder laborista e insistió en los alborotadores afrontarán todo el peso de la ley y que la respuesta judicial será “rápida”.
“Haremos todo lo que sea necesario para garantizar que el mensaje sea absolutamente claro: si participas en esta violencia, te arrepentirás y serás llevado ante la Justicia lo antes posible”, dijo.
“La gente de este país tiene derecho a estar segura y sin embargo hemos visto a comunidades musulmanas atacadas, ataques a mezquitas”, dijo el primer ministro.
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La violencia instigada por grupos de ultraderecha que estalló este fin de semana en ciudades británicas como Liverpool, Bristol, Hull y Manchester se ha saldado con el arresto de más de 90 personas mientras que varios agentes resultaron heridos tras ser atacados con piedras, latas de cerveza, botellas y sillas.
Algunas protestas continuaron hoy en algunas localidades, entre ellas Rotherham, en el norte de Inglaterra, donde un grupo de manifestantes arrojó piedras y sillas contra un hotel que alberga a solicitantes de asilo.
Las protestas antiinmigración y contrarias al Islam organizadas en múltiples pueblos y ciudades del Reino Unido, apoyadas por grupos como la Liga de Defensa Inglesa, acabaron en disturbios cuando muchos de los asistentes agredieron a los agentes con todo tipo de objetos mientras que algunas tiendas fueron saqueadas y se incendiaron cubos de basura.
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Aunque estos grupos llevan semanas organizando protestas, la tensión aumentó a raíz del ataque con arma blanca del 29 de julio en un centro recreativo en Southport (noroeste inglés), en el que tres niñas murieron y ocho menores y dos adultos resultaron heridos.
El autor del ataque, Axel Rudakubana, de 17 años, nacido en Gales de padres ruandeses, ha sido acusado del asesinato de las niñas y de intento de asesinato de las otras diez personas, pero el malestar de los grupos ultraderecha aumentó al divulgarse por las redes sociales información incorrecta de que el agresor era solicitante de asilo que había cruzado en patera el Canal de la Mancha.
El país no había visto un estallido de violencia similar desde 2011, tras la muerte de un joven mestizo, Mark Duggan, asesinado por la policía en el norte de Londres, destacan los medios británicos.
Un mes después de asumir el poder, Starmer enfrenta su primera crisis, en un tema especialmente sensible ya que durante la campaña los conservadores acusaron a los laboristas de ser laxos en materia de seguridad e inmigración.


