Comenzó histórico juicio contra banda de narcos chilena “Las Tías”: piden en total 530 años

Se trata de la primera acusación simultánea por tráfico de pasta base, asociación ilícita y lavado de activos que se presenta en la región de Antofagasta


La agrupación era dirigida por dos mujeres de nacionalidad chilena (apodadas “Las Tías”), en coordinación con hijos, esposos y familiares, en la ciudad de Calama (1.530 kms al norte de Santiago), y lo importante aquí radica en que por primera vez en la historia desde la reforma Procesal Penal en la región, se presenta una acusación simultánea por los delitos de tráfico de drogas, asociación ilícita para el tráfico de drogas y lavado de activos, en contra de los líderes de una banda criminal.

La banda se dedicaba a la venta y distribución al menudeo de drogas, principalmente pasta base. Dicha actividad la realizaban desde hacía años, de manera intermitente, en dos viviendas deshabitadas de Calama, los cuales habían sido “tomadas” por la agrupación, aprovechando que sus legítimos propietarios habían fallecido.

La banda se dedicaba al tráfico de pasta base de cocaína en Calama
La banda se dedicaba al tráfico de pasta base de cocaína en Calama

La investigación

Juan Castro Bekios, fiscal regional de Antofagasta, explicó que la pesquisa comenzó en 2019 con distintas diligencias que permitieron ir conociendo la forma de actuar del grupo e identificar a sus integrantes y los roles que cada uno jugaba en la organización.

Además, comentó que “Las Tías” se encargaban “de contactar a los proveedores de droga, repartirla entre sus mandos medios y, en general, tomar todas las decisiones importantes que atañen al funcionamiento de la banda”, según consigna una nota de BíoBío.

Según antecedentes de la investigación, la venta de droga se realizaba a través de los denominados “soldados” o “pilotos”, que iban siendo constantemente intercambiados y reemplazados, mientras que otros miembros se dedican a trasladar la droga desde lugares de acopio a los domicilios para dar continuidad a la venta del producto.

La particularidad que tenía esta asociación ilícita -agregó el fiscal- es que llevaba varios años dedicándose ininterrumpidamente al tráfico de drogas en Calama y, pese a los constantes esfuerzos de las policías, no había sido posible desarticularla.

“Los domicilios (donde se vendía la droga) habían sido allanados varias veces, pero solo se había logrado detener a quienes cumplían el rol de vendedores”, explicó el fiscal.

Agregó que “esta investigación lo que hizo fue reconstruir toda la orgánica de la asociación ilícita para que, en definitiva, se pudiera acreditar la participación de los demás miembros, desde sus líderes y mandos medios, hasta los vendedores”.

La acusación

Así las cosas, en septiembre del año pasado el Ministerio Público presentó la acusación en contra de los 13 integrantes de la banda, solicitando para ellos un amplio repertorio de penas que, en total, suman alrededor de 530 años de cárcel, incluyendo penas de presidio perpetuo para los líderes de la estructura.

Según indicó el persecutor, durante el juicio, el Ministerio Público expondrá ante los magistrados la abundante prueba reunida en estos años de investigación, donde se incluyen declaraciones, antecedentes patrimoniales de los imputados, escuchas telefónicas y pericias financieras.

Cabe señalar que, atendida la complejidad de la investigación y la gran cantidad de prueba que se debe rendir, la sala el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta programó para su desarrollo audiencias diarias hasta el mes de junio, sin acceso a público por capacidad del tribunal.


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