Esta es la primera arma inteligente biométrica que está a punto de llegar al mercado estadounidense
Esta pistola de 9 milímetros integrada con tecnología de reconocimiento de huellas dactilares y facial, promete cambiar radicalmente la manera en que se concibe la seguridad armamentística
Detrás de esta innovación se encuentra Kai Kloepfer, CEO y fundador de Biofire, quien inspirado por el trágico tiroteo de Aurora, Colorado, en 2012, dedicó años de su vida al desarrollo de una solución tecnológica que pudiera prevenir situaciones similares.
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Kloepfer, quien abandonó sus estudios en el Instituto de Tecnología de Massachusetts para concentrarse en este proyecto, ha logrado recaudar más de 37 millones de dólares en capital de riesgo y fondos privados para materializar su visión. El empresario sostiene que “su producto ha sido sometido a pruebas rigurosas y promete una fiabilidad superior a la de los sensores biométricos presentes en los smartphones actuales”.
El potencial de las armas inteligentes para mejorar la seguridad pública ha sido reconocido tanto por defensores del control de armas como por algunas voces dentro de la industria armamentística. Nick Suplina, vicepresidente sénior de leyes y política en Everytown, un grupo de defensa del control de armas, mencionó en entrevista con CNBC, que “esto podría ser el comienzo de que todos opten por armas de fuego más seguras”.
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Sin embargo, la introducción de esta tecnología en el mercado no está exenta de desafíos y escepticismo, especialmente por parte de los defensores de los derechos a portar armas, que se muestran preocupados por la posibilidad de que estas armas inteligentes puedan ser inactivadas a distancia, incluyendo por el gobierno.
Aidan Johnston, director de asuntos federales de Gun Owners of America, expresó al mismo medio las reservas de algunos propietarios de armas, señalando que “estas llamadas armas inteligentes bloquean su arma de fuego haciéndola inaccesible en ciertas situaciones en las que la va a querer, como una situación de vida o muerte”. Por su parte, Biofire asegura que el acceso remoto a su arma no es posible, buscando aliviar dichas preocupaciones.
La implementación de armas inteligentes también se encuentra ante el obstáculo de las leyes federales y estatales. Actualmente, ninguna regulación federal de seguridad de productos se aplica a las armas de fuego, incluidas las de Biofire, debido a una excepción en la ley de protección al consumidor de 1972.
No obstante, la pistola de Biofire cumple con los requisitos de seguridad tanto para la electrónica de consumo como para las normas de seguridad de armas cortas establecidas por algunos estados.


