Ucrania rescató a dos paracaidistas de las Fuerzas Armadas que llevaban escondidos en territorios ocupados más de un año
Los oficiales habían sido enviados a combatir a las tropas enemigas pero fueron gravemente heridos y nunca pudieron volver a su país. Pasaron 18 meses refugiados en casas de vecinos
Desde entonces -hace más de un año y medio- pasaron sus días refugiados en casas de vecinos, que les tendieron la mano y los ayudaron como retribución por su valentía.

“Cada vida es importante”, comienza el posteo difundido por las Fuerzas Navales en redes sociales, que incluye un video de los dos jóvenes saludando a sus pares, una vez a salvo.
Junto a esta división, participaron también de la misión unidades del Comando de las Fuerzas Aéreas de Asalto.

El comunicado no precisa en qué zona estaban escondidos los dos oficiales.
El gabinete de Volodimir Zelensky ha demostrado, desde un primer momento, que su prioridad, además de expulsar a los enemigos y recuperar el control de su territorio, es preservar la vida de los ucranianos y sus oficiales.

Así, desde el inicio de la guerra ya se han dado varios intercambios de prisioneros, como por ejemplo, el que tuvo lugar el mismo fin de semana que se cumplían 500 días del inicio de la guerra y que estuvo cargado de emoción.
“Regresamos a casa desde Turquía y traemos a nuestros héroes a casa”, declaró el Presidente junto a una foto con los oficiales que habían sido tomados prisioneros de guerra.

El anuncio de la Armada Naval de las últimas horas se dio luego de una serie de otras victorias que las tropas de Kiev se anotaron.
Por un lado, tras fuertes combates con los enemigos, los ucranianos lograron liberar la localidad de Verbovoye. A la par, durante la noche, la defensa antiaérea derribó unos 30 drones rusos que habían sido disparados desde el cabo de Chaufa, en la península ocupada de Crimea, y que se dirigieron principalmente al sur del país.
También, la víspera, vehículos aéreos no tripulados de Kiev alcanzaron una subestación eléctrica en la ciudad de Belaya, en Kursk, y causaron un apagón en la ciudad.
El episodio, que dejó a cinco mil personas sin electricidad, fue una muestra de que “si siguen atacando instalaciones eléctricas, recibirán de vuelta muchos más ataques de este tipo en su propia tierra”, según declaró a Ukrinform un miembro de la SUB.
“Los rusos deberían darse cuenta de que (...) verán una respuesta dura. Queremos que experimenten por sí mismos lo que es un apagón, lo que son los horarios de los apagones y el tener que salir a buscar generadores”, concluyó.


