Alexander Yui, vicecanciller de Taiwán: “Estamos aprendiendo de Ucrania para defendernos”
En una entrevista con Infobae señaló que China pretende cambiar el actual “orden mundial” y atentar contra las democracias. Se mostró confiado en la capacidad de la isla de rechazar un ataque pero advirtió que una guerra provocaría desabastecimiento de chips: “El reloj del mundo pararía”
Fueron varios los temas que se trataron durante los 25 minutos de conversación con el vicecanciller, un experto en América Latina, donde ejerció como embajador de Paraguay (2015-2018) y Consejero Político en la sede diplomática de El Salvador (2003-2009). Los conocimientos de Yui sobre la región no se limitan únicamente al relacionamiento diplomático: en 1988 realizó un Máster en Literatura Española en la Universidad de Texas y dedicó la mayoría de su carrera al estudio del hemisferio desde su cancillería y desde organizaciones no gubernamentales. En Taipei se desempeñó hasta 2021 como Director General del Departamento de Asuntos de América Latina y el Caribe, año en que fue convocado a ocupar el actual cargo.
Yui es claro: llama “régimen autoritario” a la conducción de Xi Jinping y lo resalta en todo momento. También señala que China continental “es una amenaza para el orden mundial” que Beijing está tratando de cambiar junto a Rusia.
El vice canciller taiwanés también habló de las consecuencias que tendría una invasión ordenada por Xi Jinping a su país. “En cuanto a los valores, Taiwán está en el frente de la defensa de la democracia y la libertad, tal como Ucrania en Europa. Taiwán es la primera fila en contra de la hegemonía china en contra de las libertades y las democracias. A nivel económico, Taiwán es una parte íntegra de la cadena de producción mundial. Hoy en día las máquinas serían europeas, americanas, los materiales serían japoneses, el diseño sería americano, pero los productos son made in Taiwán”.
Yui hizo especial énfasis en la importancia que tiene para la producción económica global el liderazgo que Taiwán ostenta en la fabricación de los microprocesadores -los más avanzados del mundo- que, de caer en manos del régimen de Beijing, representaría un grave riesgo para las democracias. Pero sobre todo, una invasión a gran escala pondría en peligro el suministro, lo que causaría una crisis económica sin precedentes, mucho mayor a la que provocó la invasión de Rusia a Ucrania. “El reloj pararía”, graficó.
Consultado sobre las posibilidades militares, explicó que en los últimos años se estuvieron preparando activamente tanto interna como externamente y que su gobierno estuvo comprando armas sofisticadas para repeler agresiones, pero que sobre todo en el último año observaron el escenario internacional con Kiev como foco. “Estamos aprendiendo muchas lecciones en lo que sería la defensa de nuestra patria”, indicó.
América Latina también fue un tema de discusión. No tiene dudas de que Beijing interfiere en toda la región para que las relaciones diplomáticas de Taiwán no prosperen. Honduras es un claro ejemplo -y reciente- de ese acoso constante. Pero advirtió además que los países latinoamericanos deberían tener cuidado en las promesas que hace el régimen de Xi -y recordó el Gran Canal de Nicaragua- que nunca cumple una vez que logra que no haya relaciones con Taipei.
La entrevista completa
—Viceministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Alexander Yui muchísimas gracias por estos minutos con Infobae. ¿Por qué cree que luego de años de relativa estabilidad en las relaciones entre Beijing y Taipéi China continental empezó un acoso sistemático y permanente contra Taiwán?
—Mire, como usted sabrá el objetivo final de la China Popular de absorber a Taiwán, de tomarlo como suyo, de aniquilar el sistema político que tenemos en Taiwán, ese objetivo nunca ha sido alterado. Siempre, desde que la República China se transfirió a Taiwán, ha sido su objetivo final. Sí, en su momento hubo batallas navales, duelos aéreos donde trataron de conquistar a Taiwán en los ‘50 pero nuestras tropas los detuvieron en la isla de Quemoy que estaba al otro lado de la ciudad de Xiamen en China Popular. Pero ese objetivo nunca lo han dejado. Hubo períodos en donde China Popular quiso desarrollar su economía, y de hecho los taiwaneses, los empresarios fueron muy indicadores, participaron plenamente, ellos tienen mucho que ver con el auge, la prosperidad económica e industrial de China en los ‘80. Entonces ahora el régimen autoritario de Xi Jinping profesa la realización del sueño chino, la grandeza china, la hegemonía china en el mundo. Y también tiene en sus sueños conquistar a Taiwán a las buenas o a las malas. A las malas siendo por la vía militar. Los últimos años han sido mucho más agresivos no solamente hacia Taiwán sino a nivel mundial como ustedes lo habrán visto. Entonces para muchos países hoy en día China Popular es un contrincante, es una amenaza en el sistema de ellos, en el sistema de mercado, es una amenaza para el orden internacional que está regido por reglas y esta China Popular está tratando de cambiar todo eso.
—¿Teme Taiwán un intento de invasión de China continental en lo inmediato? ¿Está preparado para eso? ¿Teme es el verbo indicado, es más una preocupación, un temor?
—El objetivo de ellos de conquistar Taiwán nunca ha cambiado. Posibilidades de guerra siempre han existido, solamente que a partir de la invasión de Rusia a Ucrania y partir de la visita de la presidenta de la Cámara de Diputados de Estados Unidos, Nancy Pelosi, en agosto del año pasado es que el mundo entero ha puesto más la atención a la situación de Taiwán o el Estrecho de Taiwán. China Popular quiere aislarnos, quiere sofocar nuestro espacio internacional, quiere sofocar la vida que tenemos, los que respetamos la democracia, la libertad. Incluyendo, como ustedes sabrán, en estos últimos días el tema de Honduras. Está cortejando a Honduras prometiéndole toda clase de cosas para que ellos cambien su reconocimiento diplomático de Taiwán hacia China Popular, creyendo que eso aún más va a aislar a Taiwán en la escena internacional. Esto no puede estar más alejado de la verdad. Mientras Honduras aparentemente se está alejando de Taiwán hoy en día está en Taiwán de visita la ministra de Educación del gobierno federal de Alemania (Bettina Stark-Watzinger). Está una delegación de diputados de la Cámara Baja de Inglaterra. Hoy se anunció la llegada en unos días la presidenta de la Cámara de Diputados de la República Checa con una delegación de 160 miembros, funcionarios de gobierno, academia, diputados, prensa, etcétera. Es la delegación más grande que hemos tenido. Está aquí una delegación paraguaya. Recién nos visitó una delegación de Kosovo, de Rumania, de Macedonia. Países que antes sonaban extraños, lejos acá, hoy en día más y más países están más cerca de Taiwán. Lo que está tratando de hacer China Popular de aislarnos en realidad no le está funcionando.
—Ahora, eso podría ser interpretado como un círculo vicioso por parte de China continental que podría creer que es una provocación, ¿no cree?
—Bueno, la provocación no la estamos haciendo nosotros, nosotros queremos… Provocación fuese que nosotros hubiéramos sido parte de la República Popular China y nosotros hubiésemos salido y después ellos quieren recuperar terreno perdido, eso sería una cosa. La República Popular China nunca administró, nunca controló la isla de Taiwán. Si me permite sería como si Argentina de repente hoy día dice ah, es que Uruguay fue nuestro. Hoy demando que Uruguay sea una provincia de Argentina. Es casi lo que están haciendo ellos ahora. Pero eso está muy lejos de la verdad.
—Viceministro, ¿qué consecuencias inmediatas traería para el resto del mundo un intento de invasión de China a Taiwán?
—Bueno, primero por la parte de valores. Taiwán está en el frente de la defensa de la democracia y la libertad tal como Ucrania lo está haciendo en Europa. Taiwán es la primera fila en contra de la hegemonía comunista china hacia las libertades, hacia las democracias. A nivel económico Taiwán es una parte íntegra de la cadena de producción mundial, de tecnología, de artículos del mundo. Hoy en día las máquinas serán europeas, americanas, los materiales serán japoneses, el diseño será americano, pero los productos son Made in Taiwán. Semiconductores: una gran parte de los semiconductores están hechos en Taiwán. Entonces eso podría causar una gran revuelta en el comercio internacional si ocurriera un acto bélico en Taiwán. El Estrecho de Taiwán en sí también es una vía importante en el comercio internacional, entonces cualquier disrupción en esta parte tendría repercusiones aún mucho más grandes de lo que está ocurriendo en Ucrania.


