Di María es un avión
Un hat-trick del argentino destroza al Nantes, que jugó 80 minutos con diez jugadores, en la Europa League
As
Ángel Di María
juega unos playoffs de la Europa League con la misma intensidad que la
final del Mundial. El argentino, decisivo en Lusail el pasado 18 de
diciembre, fraguó cualquier hilo de esperanza del Nantes, que, como
en la ida en Turín, aunque en menor medida en aquel encuentro, sucumbió a
un talento histórico que no ha tenido el reconocimiento necesario
en un fútbol moderno en el que la Juventus ahoga sus opciones de
Champions en la Europa League. Marcó un hat-trick, forzó una expulsión y realizó una exhibición antológica que no hace más que ensalzar su figura. El 0-3 reflejó lo acontecido en La Beaujoire.
Bajo una lluvia incesante, en un diluvio universal, el rosarino se vistió de Noé nada más comenzar el partido. Con
un disparo ajustado al palo largo desde la derecha, en una situación en
la que cualquier jugador opta por el centro, Di María encontró la
escuadra y adelantó a la Juventus cuando apenas habían transcurrido cuatro minutos de juego.
El escenario corría ya en contra del Nantes,
que había salido con la intensidad necesaria para disputar una
eliminatoria europea, pero no supo cómo encontrarle el antídoto a un
talento Legendario, con una mochila cargada de partidos de Champions en
su haber y al que no hay que dejarle un metro para pensar. En el
minuto 20, Di María no sólo forzó un penalti que él mismo transformó,
sino que Pallois vio la roja directa por evitar el gol del argentino
con la mano en la línea de gol. Sánchez Martínez no titubeó para
expulsarle y el Nantes, que metió a un central, Traore, por el español
Chirivella para evitar la sangría, acabó el primer tiempo agonizando
contra una Juventus infinitamente superior, más si cabe con superioridad
numérica.
Tras la reanudación, el partido fue un monólogo de la Juventus,
moviendo el balón de lado a lado y agotando a un Nantes que no podía
adelantar líneas ante la diferencia abismal de calidad y cantidad en el
campo. Lafont, que tiene muchas papeletas para ser el relevo de Lloris
en la selección, mantuvo a los galos con vida, aunque no pudo frenar a Di
Maria, que, casi sin querer, en esas acciones que únicamente te entran
con confianza, consumó su hat-trick y selló definitivamente, si es que
ya no estaba cerrado, el pase de la Juventus a los octavos de la Europa
League.


