Ramos, futuro incierto
De cualquier manera, a Ramos le queda cuerda para rato. El propio capitán del Madrid lo aseguró en la reciente rueda de prensa que dio con motivo del lanzamiento de la segunda temporada del documental que él mismo protagoniza. "Pese a la edad, que cumplo ahora 35, Santiago Bernabéu decía que no hay jugadores jóvenes o viejos; los hay buenos y malos. Puedo rendir tres, cuatro o cinco años más, si el cuerpo me aguanta y las lesiones me respetan, puedo estar al máximo nivel, trabajo mucho para ello y mi mentalidad siempre va a estar ahí", explicó Ramos al analizar cuál le gustaría que fuese su legado en el mundo del fútbol.
El futuro de Ramos es muy incierto, y lo es más conforme se acerca el final de la temporada. Es evidente que si el Real Madrid no ha dado el paso definitivo para entenderse con este símbolo del madridismo es porque tiene intención de buscar otras soluciones. Y la de Alaba (28 años) es ideal, porque aunque tenga el coste de la prima de fichaje que recibirá y de la comisión que se embolsará su agente, Pini Zahavi, el sueldo del austriaco será similar al de Ramos (en torno a 12 millones netos) pero tiene siete años más que el camero de carrera por delante.
Las posturas de Ramos y el Real Madrid para su renovación no se han movido ni un ápice de cuando arrancó la negociación a pesar de que, tanto una parte como la otra, hayan mandado mensajes contradictorios en los medios. Ramos quiere firmar dos temporadas más con el mismo sueldo que cobra ahora sin rebaja salarial alguna. El Madrid, por el contrario, quiere irle renovando de año en año y con el sueldo actual menos un 10% de rebaja salarial. Una disminución que ha acordado individualmente con algunos jugadores de la plantilla ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo global.
El Real Madrid empieza a tener un problema con la masa salarial. Ahora paga en sueldos un total de 448 millones (para todos los empleados del club). Y los ingresos, por la pandemia, han caído hasta los 617 millones. El clan Ramos ofreció una solución, la misma que se ha adoptado en el Barça con Piqué. Cobrar su sueldo a plazos en varios años para dejar así al club reponerse en su volumen de ingresos cuando el público comience a entrar a los estadios. Pero el acuerdo está muy lejos de llegar.
La misma operación en el menisco a la que Ramos tuvo que ser sometido le deja en una posición de inferioridad para la ansiada renovación, pues carga de razones a Florentino en su deseo de renovar la posición, más allá del significado que Ramos pueda tener para sus compañeros y para la afición. De ahí que el jugador tenga muchas ganas de terminar de manera brillante la presente temporada.


