Segundo aguinaldo y la COB, de mal a “más peor”

La Paz, Fides
La irracionalidad del segundo aguinaldo queda nuevamente en evidencia con la impertinente demanda de los dirigentes de la COB para que esa medida les llegue también a ellos, y para que el pago sea en efectivo, eliminando el 15% en producción nacional. El señor Guarachi debe ubicarse: como está planteado, el segundo aguinaldo contribuye a reducir cada vez más la base trabajadora de la otrora gloriosa COB, especialmente la fabril, aumenta la desigualdad y discrimina a gente que realmente trabaja por Bolivia.


Está ampliamente demostrado que el PIB global y su crecimiento no son indicadores adecuados del desempeño social de la economía, que es absurdo que el beneficio llegue a menos del 20% de la fuerza laboral activa, y que es irracional que los funcionarios públicos y los bancos (¡!) –que no generan valor a la economía– sean los mayores beneficiarios.

El sector financiero es, de lejos, el sector económico formal más beneficiado del modelo actual habiendo mantenido tasas de crecimiento superiores al 5% entre 2006 y 2017; en ese período, los bancos acumularon utilidades por 2.250 millones de dólares que el Gobierno justifica argumentando que, con el IUE, el Estado participa en 25% de las utilidades y aplica una alícuota adicional (AA-IUE) de 12,5% si la rentabilidad (cociente entre la utilidad antes de impuestos y el patrimonio del banco) supera el 13%.

Veamos. Al 31 de octubre de 2018, la rentabilidad sobre el patrimonio es 13,4% porque el patrimonio alcanzó a 14.780 millones de bolivianos, y las utilidades antes de impuestos (sin segundo aguinaldo) sumaron 1.980 millones; si la gestión concluyera así, se aplicaría la alícuota adicional y el sistema de bancos debería pagar 742 millones de bolivianos en impuestos; pero si a los resultados se resta el pago del segundo aguinaldo, la rentabilidad baja a 12,1% e implica que los bancos solo pagarían 25% sobre los 1.980 millones: 495 millones en lugar de los 742 (ahorran 247 millones).

Es decir, pagarían los 180 millones de bolivianos que les representa el segundo aguinaldo con los impuestos “rebajados” y todavía tendrían ¡un saldo a favor!

Como no todos los bancos ganan igual, incluso si la rentabilidad del sistema superara el 13% en 2018, todos pagarán AA-IUE “con rebaja” y, paradójicamente, habrá algunos para los que, lejos de significar un gasto mayor, el segundo aguinaldo será ganancia.

Pocos sectores de la economía real comparten esta “suerte”: son grandes empresas industriales (muchas de capital extranjero) en cemento, alimentos y bebidas, y refinerías –que son los sectores industriales que coincidentemente crecen más del 4,5%-, y sectores de no transables (construcción) y de servicios (distribución de electricidad, gas y agua) en las que el “costo” del trabajo es bajo respecto al excedente empresarial.

Pero cuán diferente es la situación de las micro, pequeñas y medianas empresas que apostaron por la manufactura. Avasallados en su mercado natural por el contrabando masivo, e incapaces de competir en el exterior por la moneda sobrevaluada y por la baja productividad que resulta de la falta de competitividad, en los últimos años crecen muy por debajo del 4,5% y, de hecho, su capacidad de crear empleo se ha estancado, por lo que la fuerza fabril está casi en agonía.

Entradas populares