Prevenir enfermedades respiratorias e hipertensión: la importancia del control periódico en las mascotas

Los chequeos frecuentes con un médico veterinario son fundamentales para asegurar el bienestar de los perros y las mascotas. Por qué son esenciales la detección temprana y el diagnóstico precoz, según los especialistas, y cómo reconocer los síntomas más comunes

Infobae
Cuando una persona se encuentra mal, la consulta a un profesional es fundamental. Lo mismo sucede con las mascotas. Ante el primer síntoma de malestar, sus dueños deben acudir a los veterinarios. Y es de vital importancia que los dueños estén atentos y sean responsables con el cuidado del animal.


Los chequeos periódicos en los animales son tan importantes como en la vida de un humano. Y un diagnóstico precoz puede salvar la vida de cualquier mascota.

El control periódico de perros y gatos es un factor importante para la detección temprana y posterior tratamiento de diferentes enfermedades. Y es que según un informe de Global Burden of Diseases, elaborado por el Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington, la hipertensión, que es uno de los principales factores de riesgo en la vida en las personas, también afecta -aunque en menor medida- a las mascotas.

La hipertensión es definida como la elevación anormal y sostenida de la tensión arterial y, aunque es poco común en perros y gatos, según explicó la veterinaria Julia Fenley a Infobae, cuando esta se presenta suele ser como un efecto secundario de distintas patologías como, por ejemplo, insuficiencia renal crónica, obesidad, hipertiroidismo en felinos e hiperadrenocorticismo en caninos.

"La regulación de la tensión arterial sistémica deriva de relaciones complejas entre los sistemas nervioso, renal, endocrino y vascular, siendo los riñones los responsables finales del control de la tensión a largo plazo. Cuando el funcionamiento de alguno de estos órganos falla, principalmente en mascotas de edad media-avanzada, se genera un desequilibrio que puede desencadenar hipertensión", afirmó la especialista.

La hipertensión en las mascotas puede causar daños en los riñones y en los aparatos cardiovascular y cerebrovascular. Estos sistemas son los más sensibles al aumento de la tensión arterial generando signos clínicos que conducen a los dueños a acudir a una consulta veterinaria.

¿Cuáles son los principales síntomas e indicadores de hipertensión en mascotas?

-Hemorragia del globo ocular

-Ceguera o movimientos involuntarios y repetitivos del globo ocular

-Sangre en la orina

-Desorientación

-Pérdida de la coordinación

-Convulsiones

-Intolerancia al ejercicio

Qué recomiendan los profesionales

Según la veterinaria, es importante que perros y gatos realicen ejercicio periódicamente, que acudan por lo menos una vez al año al veterinario, y que se les asegure una dieta equilibrada y balanceada acorde a la etapa de vida y el estado fisiopatológico en el que se encuentran.

"Las mascotas que sufren hipertensión deberían consumir dietas con poco contenido de cloruro de sodio, cantidades adecuadas de potasio, magnesio y fósforo e idealmente suplementadas con Taurina y L-Carnitina. Por este motivo, y de acuerdo con el diagnóstico médico, en muchos casos se les indica realizar un cambio de alimentación por un producto terapéutico", enfatizó la veterinaria y asesora técnica de Vitalcan.

Cambio de estación, cambio en el organismo

Un estudio acerca del vínculo que tienen los argentinos con las mascotas elaborado por Omnibus Kantar TNS Gallup (2017), reveló que el 66% de los argentinos consideran que tener mascotas en su casa es una gratificación y es de suma importancia el bienestar de las mismas.

Otro de los resultados obtenidos es que el 88% de las personas que tienen gatos o perros viven en casa. Y si bien los animales que viven en departamento son minoría, en ambos casos se estima que las mascotas pasan más de la mitad de su tiempo adentro de sus hogares en donde predomina una temperatura agradable, diferente a la exterior. En este sentido, durante los paseos diarios, los perros y gatos se enfrentan a cambios repentinos de temperatura y son más propensos a padecer enfermedades.

"En cualquier época del año, con el cambio de temperatura aumenta la incidencia de ciertas patologías. Para poder prevenirlo es necesario mantener en forma correcta y al día la profilaxis sanitaria, la vacunación y la desparasitación interna y externa de nuestra mascota. De igual forma, es importante ofrecerle al animal una alimentación equilibrada, adecuada y de calidad. Con esto ayudaremos a que nuestros perros y gatos afronten más fortalecidos este período del año y las consecuentes bajas de temperatura", detalló la veterinaria Celeste Kambourian a Infobae.

Enfermedades características del otoño

Para todas las enfermedades, es importante estar atentos a las señales y a los síntomas de nuestros perros y gatos y consultar a un médico veterinario antes de iniciar cualquier tratamiento:

Herpes virus felino (FHV): esta enfermedad es conocida como la "gripe felina", y sus síntomas incluyen estornudos, descarga nasal, conjuntivitis, descarga ocular, pérdida de apetito, fiebre y depresión.
La gripe felina posee los síntomas más comunes como el estornudo que parecen indicar un resfrío, sin embargo, es lo contrario (Getty Images)
La gripe felina posee los síntomas más comunes como el estornudo que parecen indicar un resfrío, sin embargo, es lo contrario (Getty Images)

La recuperación puede llevar varias semanas y en algunos casos se mantienen secuelas de la infección, como cuadros de rinitis crónica. "Es común que esta enfermedad aparezca en refugios, pensionados o criaderos durante otoño e invierno. Es una afección que suele propagarse fácilmente de un gato a otro con el contacto directo, y si bien una vez fuera del cuerpo el virus no vive más de dos días, también es importante estar atento a la higiene de la ropa de cama y los juguetes", sostuvo la veterinaria.

Enfermedades respiratorias: entre las enfermedades respiratorias que afectan a los gatos se encuentra el Complejo Respiratorio Felino, que afecta el tracto respiratorio superior de los gatos y trae aparejada una serie de enfermedades adicionales, que pueden presentarse en forma conjunta o separada.

Los síntomas más comunes en esta enfermedad son: la rinitis, la conjuntivitis, la queratitis, las úlceras corneales, la estomatitis, la gingivitis, la hipersalivación, la anorexia y el aumento de temperatura, entre otras. "Estas enfermedades se encuentran ampliamente distribuidas en la población felina y pueden evitarse cumpliendo con la dosis anual de la vacuna Triple Felina. Los animales alguna vez expuestos a estos agentes tienen grandes posibilidades de permanecer como portadores de por vida. Es importante consultar con un veterinario de confianza ya que los tratamientos son diferentes y varían de acuerdo con el diagnóstico establecido".

En cuanto a los perros, las enfermedades respiratorias son consecuencia de los enfriamientos y diversas bacterias que se encuentran en el ambiente. Algunos de los síntomas son: inflamación de la garganta, malestar general, mucosidad excesiva y fiebre.

Una de las afecciones más conocidas es la famosa "tos de la perrera", que técnicamente se llama traqueobronquitis infecciosa canina. Se contagia a través del aire, por medio de tos o estornudos, y afecta principalmente a grupos de varios perros cuando están juntos.

"En estos casos, la recomendación es evitar paseos; no incitar a realizar actividad física; evitar el contacto con otros perros y acudir lo antes posible a la consulta médica. Cuando la afección es leve, en las que se permiten los paseos cortos para que la mascota haga sus necesidades, se recomienda utilizar un arnés, en vez de collar, para no irritar más la zona laríngea" aclaró la especialista.

La sarna sarcóptica es una patología de la piel causada por la infestación de un ácaro. Es altamente contagiosa y afecta a caninos de cualquier edad, sexo y raza. Aunque no es una patología estacional -debido a su capacidad de supervivencia a nivel ambiental, con exposición a bajas temperaturas y alta humedad-, es común encontrar pacientes con este tipo de afecciones en otoño/invierno.

"Se recomienda estar atentos frente a determinados síntomas como la picazón en las axilas, la ingle, el vientre, alrededor de los ojos y en los garrones. También se produce alopecia –lugares sin pelo en la piel- adelgazamiento y decaimiento", concluyó la veterinaria Celeste Kambourian.

Ambas especialistas recomendaron que ante cualquier duda, la visita al veterinario es fundamental para un diagnóstico precoz y así apostar al bienestar de las mascotas.

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