El partido de los 222 millones
Barcelona, Goal.comEl 8 de marzo de este año, en el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League, Neymar jugó un encuentro casi perfecto ante PSG.
Es evidente que Neymar no es un jugador de un partido. El brasileño, de 25 años, hace varias temporadas que se muestra como uno de los mejores del mundo. Pero, en ese encuentro, dejó una marca imborrable. Tan difícil de limpiar que, varios meses después, un equipo permanece con la obsesión de contar con él y está dispuesto a pagar más de 200 millones de euros.
El 8 de marzo del 2017, por el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League, Neymar tuvo un partido que quedó en la historia. Ese día, ni Messi pudo igualar la figura de un jugador completamente endemoniado.
Ante el PSG, el día que Barcelona dio vuelta un 0-4 con un 6-1 tan histórico como polémico por la actuación del árbitro, es probable que Neymar haya jugado el mejor partido con la camiseta del equipo catalán.
Según datos de Opta, Ney, que en ese partido hizo dos goles (un de tiro libre, otro de penal) intentó en ese encuentro 13 regates, de los cuales sólo cuatro fueron buenos. Además, recibió ocho faltas, un indicio de lo que sufrió la defensa del PSG, que por momentos se vio desbordada. A esa estadística se suma una asistencia perfecta a Sergi Roberto (en lo que fue uno de los goles más gritados de la historia del club catalán).
Neymar
Las estadísticas no terminan ahí: el brasieño dio 43 pases buenos, 18 malos, 17 hacia adelante (un 28%), además de realizar seis remates.
Quizás los números sean lo menos importante de ese encuentro. Probablemente lo más trascendente pase por otro lado. Neymar jugó tan bien y se sintió tan protagonista que Lionel Messi fue uno de los primeros en advertirlo. El argentino, consciente de que su compañero estaba en llamas, decidió cederle el penalti decisivo al brasileño. Una idea perfecta para una sociedad que por un tiempo no se volverá a juntar.

