Independiente fue una máquina y goleó en Paraná

Consiguió su primera victoria en el ciclo de Holan con un 5-0 a Patronato.

Clarín
Independiente no había podido festejar todavía en el ciclo de Ariel Holan. Tampoco había perdido, es cierto, pero las críticas ya se hacían oír tras tres empates oficiales (San Martín de San Juan y Vélez, ambos por el torneo local, y el 0-0 con Alianza Lima por la Copa Sudamericana) y la falta de gol. Frente a Patronato y como visitante, los de Avellaneda cortaron ambas rachas y golearon 5-0 en Paraná. El Rojo quedó así con 27 unidades y dos encuentros pendientes, mientras que los entrerrianos suman 23.


La visita despejó bien pronto en el partido el fantasma de la escasez de gol que venía sufriendo en el ciclo de Ariel Holan. Iban nomás tres minutos cuando Erviti limpió a dos rivales y habilitó a Rigoni, quien definió suave y con maestría sobre la estéril salida del arquero Bértoli. Los de Avellaneda tenían resuelto, bien pronto, el primer problema: hacer un gol.

Independiente contó con ese espaldarazo del gol inicial de Rigoni para poder, con tranquilidad, manejar la pelota y tratar de ampliar la ventaja. Contó también con la ayuda de un Patronato que, más allá de su voluntad, solo consiguió muy esporádicamente acercarse con algo de peligro a Campaña.

Y a los 39 minutos del primer tiempo, el visitante encontró la puerta para aumentar su ventaja. En un veloz contraataque, Barco recibió la pelota sobre la izquierda del ataque -en aparente posición adelantada-, hizo pasar de largo a un defensor con el enganche y definió con un tiro envenenado que el arquero Bértoli no supo controlar. Era el 2-0 que le daba más tranquilidad al Rojo.

Tranquilo por el resultado a favor, en el ST el conjunto de Holan se replegó en su campo para apostar a la contra. Y le salió bien. A los 15' un contragolpe letal transformó en goleada el resultado. Barcos tocó para Gigliotti, que enganchó delante de su marcador y asistió a Rigoni. El ex Belgrano entraba muy libre por el medio del área y la colocó de primera con zurda desde el punto de penal. Su segundo personal y el tercero del Rojo.

Los de Paraná sintieron la impotencia de no poder controlar ni la pelota ni el resultado, y se les fue la mano con las faltas. Curiosamente terminaron el partido con 11. Primero, Andrade fue a disputar la pelota con Gigliotti y puso mal el codo: era roja. Después, Comas le entró muy fuerte a Bustos y Pompei sólo le mostró la tarjeta amarilla.

Un golazo de Diego el "Torito" Rodríguez estiró la ventaja a cuatro tantos. El volante recibió de Albertengo frente al arco y, con tiempo para pensar, apuntó al ángulo desde afuera del área. Bértoli no pudo más que mirar como se metió junto a su palo izquierdo.
El resultado lo decoró Albertengo con otra contra. El delantero recibió de Benítez y en el mano a mano la tiró por debajo del cuerpo del arquero para estampar el 5-0 final.

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