Mascherano: del "vine para dos años", a 293 partidos con el Barça

Barcelona, AS
Javier Mascherano, El Jefecito, ya es el tercer extranjero que más ha jugado en la historia del Barcelona. El argentino, que jugó ante el Granada su partido oficial número 293 de azulgrana y superó a Cocu (292), sólo tiene ya por delante a Daniel Alves (391) y Leo Messi, que suma 543 partidos con el club azulgrana. Mascherano, que suele decir que no esperaba estar más de un par de años en el Barcelona, circula ya por su séptima temporada y, después de un inicio titubeante de temporada con partidos irregulares ante el Alavés o en Leganés, ha vuelto a establecerse como un jugador indiscutible. Como defensa derecho en una defensa de tres, central de toda la vida o incluso sorprendente lateral derecho (brillante ante el City), este sábado ante el Granada se atrevió incluso a dejar solo dos veces a Luis Suárez. La primera con un pase de los que dieron fama en el Camp Nou a Koeman y la segunda con una rosca digna del mejor interior derecho. Extrañamente, el uruguayo malogró los servicios.




Los socios compromisarios ovacionaron ayer la imagen del argentino cuando Robert presentó su renovación en la Asamblea General Ordinaria. En el santoral del barcelonismo desde que evitó un gol de Bendtner en el último minuto de la eliminatoria de Champions contra el Arsenal de la temporada 2010-11 que acabó conquistando el entonces equipo de Guardiola, Mascherano demostró dos momentos de duda que ha saldado con dos ampliaciones de contrato. En la temporada 2013-14, y antes incluso de la última jornada de Liga ante el Atlético de Madrid, habló de “cerrar un ciclo”. El Barça terminaba de empatar en Elche y se jugaba la Liga ante los de Simeone pero a Mascherano lo pretendía el Nápoles de Benítez. Al final, la llegada de Luis Enrique, como en el caso de Piqué, le empujó a seguir. Este verano el argentino, cuyo único lunar en España es la asunción de un delito fiscal que le costó 700.000 euros de condena más el millón y medio que defraudó y un año de cárcel de condena, recibió una propuesta de la Juventus para acompañar a Dani Alves en su viaje a Turín. Robert cogió un avión y se marchó a Estados Unidos, donde el futbolista estaba concentrado con Argentina la Copa América. El secretario tenía un encargo directo de Luis Enrique: convencer al Jefecito ara que se quedase.

El técnico asturiano es uno de los grandes valedores de Mascherano, a quien considera un futbolista valioso en el campo y un sostén en el vestuario. Además de Xavi, a quien se le concedió mucha importancia para abortar la crisis entre Messi y Luis Enrique después de la tormenta de Anoeta en enero de 2015, el argentino tuvo mucho que ver con que la situación no se descontrolase. Mscherano, que aún no ha marcado un gol con el Barça pero que ha asegurado que no lanzará un penalti en un partido decidido para romper esa racha, mantiene que es el último contrato que firma con el Barcelona. Define su etapa como “mágica”. Competidor nato, ya está en los libros de historia del club azulgrana.

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