En las interpelaciones a dos ministros salieron a relucir hasta supuestos gustos por el Katanas

La Paz, ANF
Los legisladores, tanto de la oposición como del oficialismo, aprovecharon el escenario de la interpelación a los ministros de Economía, Luis Arce, y de Comunicación, Marianela Paco, para acusarse de una serie de hechos, que incluso derivaron en insinuaciones sobre los supuestos gustos de un asambleísta por el desaparecido club nocturno Katanas.
Uno de los momentos en los que se sacó a relucir el mediático tema de Katanas fue cuando el diputado opositor Luis Felipe Dorado se disponía a tomar la palabra y los oficialistas le recibieron con gritos que decían “Katanas, Katanas, Katanas…”.



Aunque en el inicio de su intervención, Dorado tomó con humor ese recibimiento oficialista y dijo “me gusta Katana”, luego aclaró que se refería a la espada japonesa y pidió que no desvirtúen su interpelación.

“Quieren desvirtuar la interpelación y acusarme de algo con (el club) Katanas, pero para que sepan Katana (o catana) es un sable japonés y sí me gustan los sables que usan los samuráis”, expresó Dorado ya con tono molesto.

Otra manifestación de legisladores durante los actos de interpelación fue cuando intervino el diputado opositor Wilson Santamaría y los oficialistas le increparon con gritos de “queremos estampitas, queremos estampitas…”.

Santamaría dijo en agosto pasado que entregó sólo una estampilla del señor del “Gran Poder” a un policía y no una coima como se denunció tras la difusión de un video en el que se ve al opositor entregando algo que tomó de su bolsillo a un uniformado.

Mientras los asambleístas de la oposición tampoco se quedaron callados en la sesión y también exclamaron “queremos alfombritas, queremos alfombritas”, en alusión a las alfombras de Irán o India que el Ministerio de Economía pretendía comprar para su nuevo edificio.

De hecho, algunos de los opositores se llevaron pequeñas alfombras hasta la sesión de la Asamblea Legislativa para mostrar ante sus adversarios políticos y sobre todo para llamar la atención de los medios de comunicación.

En el mismo sentido, el diputado opositor César Sánchez también acaparó la atención de los medios porque se presentó en la Asamblea con un pañuelo en la cabeza sujetado por un aro negro tratando de representar un turbante.

Me presenté “así motivado por la actitud (del ministro de Economía) que tenía la intención de adquirir alfombras iranís o alfombras hechas fuera de Bolivia, cuando deberíamos ser los primeros en motivar la industria nacional, además quería representar una expresión burlesca porque no podemos hacer el uso de la palabra y los únicos que sí pueden son los que interpelan”, justificó Sánchez a El Deber.

El caso FOCAS, que involucra al líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, también fue motivo de protesta porque los oficialistas se fueron a la sesión de los asambleístas con unos carteles amarillos en forma de los animales mamíferos focas.

En las últimas interpelaciones a autoridades en el Legislativo las escenas, como las que se registraron el sábado, se fueron repitiendo de manera constante. En un pasado acto en el que fue interpelado el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, algunos opositores incluso se fueron con gorras de militares. Este tipo de manifestaciones, a veces, terminaron por dejar en segundo plano el tema central que lleva a convocar a ministros ante el Legislativo.

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