Independiente otra vez se tuvo que conformar con un punto

Fue 1-1 ante Tigre en Avellaneda. El equipo de Milito, que venía de igualar en Quilmes, buscó el triunfo por todos lados, pero lo pudo haber perdido de contra. Luna abrió la cuenta para el Matador; Cuesta, de penal, empató para el Rojo.



Buenos Aires, Clarín
Lo buscó por todos lados, atacó con mucha gente, generó situaciones de gol, pero también casi lo pierde de contra por arriesgar constantemente. En ese subibaja, Independiente otra vez se tuvo que conformar con un empate. Al igual que la semana pasada ante Quilmes, el equipo de Gabriel Milito igualó 1-1 ante Tigre y se quedó con gusto a poco en Avellaneda. Ahora ya no hay tiempo de lamentos y debe enfocarse en la Copa Sudamericana.


La agenda de Independiente está completa. Arrancó bien el torneo, pero el empate ante Quilmes la semana pasada, con rotación de jugadores incluida, no le permitió mantener el ritmo ganador con puntaje ideal. Además, la apuesta por sacar una buena diferencia en la Copa Sudamericana ante Chapecoense en el Libertadores de América no fue la esperada. El 0-0 en la ida obliga a reservar fuerzas para el miércoles que viene en Chapecó.

Por eso, el equipo que puso Gabriel Milito ante Tigre fue un mix, con muchos de los habituales titulares y algunos cambios: Gustavo Toledo por Damián Martínez, Hernán Pellerano por Víctor Cuesta, Ezequiel Barco por Jorge Ortiz, Juan Vitale por Diego Rodríguez y Maximiliano Meza por Cristian Rodríguez.

El partido fue de ida y vuelta, con muy buen ritmo y sin pausas en el mediocampo. Con apuestas distintas: Independiente buscaba con elaboración en conjunto, con toques cortos, con los dos laterales sumados a la línea de ataque y el pibe Barco bajando para comandar los ataques. En ese circuito faltó la compañía del Cebolla Rodríguez, muy apagado.

Tigre, en cambio, era más directo, con la potencia de Rincón arriba y la velocidad de Janson por la banda izquierda, donde complicó mucho a Toledo. Las primeras chances claras fueron para el Matador. Y con Rincón de protagonista. El colombiano quedó mano a mano con Campaña e intentó dejarle el gol servido a Luna, que no lo entendió. Después el Chino tuvo revancha tras un doble intento de Rincón, que se la terminó sirviendo con un pase atrás, ya con el arquero del Rojo vencido.

Con el gol, el equipo de Troglio se tiró atrás. Y el local se lo llevó puesto. En medio de todo el vértigo el árbitro Espinoza jugó un papel determinante. No expulsó por doble amarilla ni a Galmarini (cortó un avance con una mano grosera) ni a Luna (fuerte infracción a Tagliafico) y luego cobró un penal dudoso de Ibáñez a Meza. Más allá de la polémica, Víctor Cuesta no dudó y puso el 1-1 con un zurdazo al medio.

En el segundo tiempo se acentuó el trámite: Independiente salió con todo y Tigre apostó a la contra y a los enormes huecos que le quedaban a disposición. Era lógico porque el local quedaba defendiendo mano a mano y atacaba cada vez con más hombres.

No salieron del empate. Los dos fallaron en los metros finales. El Rojo con un par de chances en las que Vera no pudo ajustar la mira y otra en la que Sánchez Miño definió suave. Tigre porque no explotó al máximo las buenas oportunidades que tuvo de contra. Y ambos se quedaron con la sensación de que podían haberse llevado más que un punto.

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