Coutinho brilla en el festival del Liverpool en el Emirates

Alberto P. Sierra
As
La jornada uno de la Premier League en el Emirates fue todo un drama, al menos para el Arsenal. El club gunner dominó la primera media hora sin generar peligro pero a partir del penalti de Alberto Moreno sobre Walcott (min.29) el encuentro se volvió loco. Coutinho le dio alas al Liverpool al empezar la primera parte pero el Arsenal se levantó de la lona con orgullo y a punto estuvo de forzar un empate a 4-4, que al final no ocurrió.


Wenger planteaba el partido con un once de circunstancias en el Arsenal, que no podía contar con ninguno de sus centrales principales (su pareja titular Koscienly-Mertesacker y el tercero, Gabriel Paulista estaban fuera) y Wenger apostó por Chambers y el recién fichado Holding. En el Liverpool, Klopp mostró un medio bastante ofensivo pero que erró mucho en la salida de balón en la primera mitad.

La primera media hora fue dominada por el Arsenal al trote, sin apenas ocasiones. Justo antes de que esta acabase, Alberto Moreno se convirtió en el principal animador del partido. El lateral español llegó tarde abajo y derribó a Walcott dentro del área. Un penalti claro que no dudó en señalar Michael Oliver. El propio 14 se encargó de tirarlo, mal, y Mignolet lo paró. Eso sí, la alegría red no duraría mucho. El Liverpool perdió el balón en el medio campo, el joven Iwobi se hizo con él, levantó la cabeza y vio a Walcott solo dentro del área. El nigeriano se la dio al extremo inglés que definió fácil ante Mignolet para resarcirse de su fallo desde los 11 metros y poner el 1-0 en el electrónico. A partir del gol, aumentaron las revoluciones del partido y los de Anfield no lograban encontrar su sitio hasta que surgió Coutinho.

El mediapunta, desaparecido hasta este momento, recibió una falta lejos de la meta de Cech en el añadido de la primera parte y él mismo decidió intentar el tiro a puerta para acabar logrando un gol antológico por la escuadra de la portería 'gunner' y dejar el partido en tablas al descanso, salvando la cara y las opciones de victoria del Liverpool.

La segunda parte se reanudó con otro chispazo de magia de Coutinho. El 10 recibió en tres cuartos de campo y dejó a Wijnaldum en buena posición para centrar buscando la llegada de Lallana que se escoró pero logró definir ante Cech para adelantar al Liverpool. El medio empezó carburar y con él, todo el equipo, para poner al Arsenal contra las cuerdas. Una internada de Clyne tras una gran combinación rompió la defensa gunner y le dio en bandeja el segundo gol a Coutinho. A los pocos minutos, Cech evitó el cuarto y además, Oxlade y Cazorla tuvieron que entrar por obligación tras las lesiones de Iwobi y Ramsey.

Todo eran malas noticias en el Arsenal pero fueron aún peores cuando a la hora de partido, Mané arrancó desde la derecha y rompió a la defensa para hacer el cuarto tanto del Liverpool en el Emirates. Todo parecía visto para sentencia en el norte de Londres pero Oxlade-Chamberlain no se rindió, dejó sentados a Lallana y Clyne en banda y recortó distancias para el Arsenal un minuto después del tanto del delantero senegalés.

Wenger pudo hacer su primer cambio sin estar obligado e hizo debutar a Xhaka, que le dio orden al Arsenal y fue construyendo el intento de remontada. Poco después, Coutinho se retiraba del campo con una lesión muscular y Klopp aprovechó para meter a Emre Can e intentar contener el ataque 'gunner' que asediaba la portería de Mignolet y tuvo resultado. Cazorla colocó una falta magistral y Chambers batió de cabeza a Mignolet para acortar distancias.

A partir del gol, el partido fue bajando de ritmo pero el Arsenal apretó en los últimos minutos en busca de una gesta que no fue capaz de culminar. En la grada visitante resonó el You´ll never walk alone mientras en la local, el run-run sobre Wenger y su equipo sigue en aumento.

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