Casillas, pitado por su afición tras la derrota del Oporto ante el colista (0-1)


Oporto, ABC
Un decepcionante Oporto no fue capaz de imponerse este lunes en casa al colista, el humilde Tondela, y encajó una dolorosa derrota (0-1) que provocó las iras de su afición y reduce sus opciones de ganar la Liga a la mínima expresión al quedarse a nueve puntos del líder, el Benfica, a falta de seis jornadas. Uno de los señalados fue Iker Casillas, que no pudo detener el buen disparo a la escuadra del centrocampista Luis Alberto en el minuto 60. El tiro recuerda mucho al que efectuó en el clásico Messi y que Keylor Navas desbarató con una excelente parada.


Sin embargo Casillas no fue el único que sufrió los silbidos de la afición en un estadio Do Dragao medio vacío para ver a los suyos. Los “dragones” completaron un partido flojo ante el “farolillo rojo” de la competición, con una primera parte en la que les faltó intensidad y una segunda en la que se estrellaron una y otra vez en la tupida defensa visitante y en su portero, un brillante Cláudio Ramos.

El Oporto tuvo más oportunidades que su rival para perforar la portería contraria, pero tanto su “nueve” titular, el camerunés Aboubakar, como Brahimi y Corona -los jugadores más ofensivos del once entrenado por José Peseiro- tuvieron la pólvora mojada.

El conjunto visitante, que se estrena este año en Primera División, se plantó en el campo del Oporto a priori como víctima propicia, ya que además de ser último y tener escasas opciones de salvación, no había conseguido evitar recibir goles fuera de casa en ningún partido de la presente temporada hasta este lunes,

Sin embargo, su imponente organización defensiva no dejó carburar a un Oporto que rondó el empate varias veces durante la última media hora de juego. El mexicano Corona tuvo la más clara en el 63, pero su remate desde dentro del área se lo sacó el guardameta contrario.

El conjunto blanquiazul también reclamó varios penaltis a su favor, uno de ellos por una clara mano dentro del área que el colegiado no señaló.

En los instantes finales, los “dragones” lo intentaron a la desesperada y sin claridad de ideas, lo que acabó por condenarles a sufrir su segunda derrota como locales esta campaña.