Un boliviano fue aprehendido por el “robo del siglo” en Perú
Agencias / LimaEntre los seis detenidos acusados de robar 123 kilos de oro y al menos dos millones de dólares en un aeropuerto de Perú figura el ciudadano boliviano Juan Pablo C. V., de 36 años de edad, y de quien se informó que es policía.
Doce delincuentes obtuvieron el botín luego de ingresar a la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional de Inca Manco Cápac, de la ciudad de Juliaca, el 28 de agosto.
El grupo delictivo vulneró la seguridad de la pista, ingresó en dos vehículos y asaltó los tres camiones blindados que habían llegado al lugar para cargar las especies en un avión con destino a Lima.
Aunque en un primer momento las autoridades habían informado que el robo se frustró, ayer confirmaron que el asalto ocurrió y que se detuvo a seis de los presuntos delincuentes, entre ellos el ciudadano boliviano. Los otros seis están prófugos.
El director general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Vicente Romero, afirmó que a los seis detenidos les corresponde la cadena perpetua.
La Policía informó que se logró recuperar 30 kilos de oro y al menos un millón de soles, es decir unos 303.000 dólares.
Junto al boliviano, también fueron aprehendidos Félix L.R., Hernando L.L.Q., Édgar Z.M., Zacarías L.Q. y Miguel Ángel P.T. Al momento de la intervención de la Policía peruana se les encontró cerca de 30 kilos de oro y dos armas de fuego.
A Miguel Ángel P.T. se le considera el cerebro de esta organización. El sábado, 10 horas después del robo, la Policía logró capturarlo. En el prontuario de este delincuente de 43 años hay una sucesión de graves delitos, informó el diario La República.
Entre los más graves está el asalto a dos policías, estuvo acusado de maltratar a su esposa y en 2009 fue imputado por el robo a la tienda de electrodomésticos Sencos.
En esa oportunidad fue aprehendido. La Policía informó que Miguel Ángel P.T. es un hombre sanguinario, que asalta y mata por placer. Por eso, después de conseguir salir de la cárcel, continuó en su escalada de crímenes. Tiene al menos tres apodos: Narigón, Cholo y Trinchudo.
"Era indomable. Le hacía frente a quien se le ponía adelante”, explicó a La República un agente policial que lo conoció cuando estuvo encerrado en la Divincri de Villa El Salvador.
La Policía informó que los seis detenidos pretendían fugar a Bolivia; sin embargo, fueron capturados en el distrito de Caracoto, en la provincia de Juliaca, zona fronteriza entre ambos países. Estaban escondidos en una vivienda ubicada en el centro poblado de Canchigrande, distrito de Caracoto donde pretendían enterrar el oro y el dinero.
Las autoridades buscan a los otros seis antisociales prófugos, entre los cuales hay otros dos ciudadanos bolivianos.

