Netanyahu inicia su campaña para “matar el mal acuerdo” con Irán

El primer ministro israelí intenta persuadir a congresistas de Estados Unidos

Beatriz Lecumberri
Jerusalén, El País
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió que no cerraría los ojos ante el acuerdo sobre el programa nuclear logrado entre Estados Unidos, al frente de seis potencias, e Irán el jueves pasado en Lausana (Suiza). Y este domingo comenzó su campaña con entrevistas en los principales canales de televisión estadounidenses en las que reiteró su empeño en “matar un mal acuerdo” entre ahora y el 30 de junio, el plazo que se han dado las partes para lograr un pacto definitivo. Netanyahu tiene la vista puesta en los miembros del Congreso, que amenaza el pacto final con una ley que les daría capacidad de veto sobre el texto final.


“No estoy intentando matar cualquier acuerdo. Estoy intentando matar un mal acuerdo (…) que es un sueño para Irán y un acuerdo pesadilla para el mundo”, declaró el jefe del Gobierno israelí en sus apariciones en las cadenas CNN, ABC y NBC.

Desde que se hizo público que había acuerdo en Suiza, Netanyahu ha recalcado que pone en peligro la existencia de Israel, que “allana el camino de Irán hacia la bomba atómica” y ha exigido que el acuerdo final contemple el derecho a la existencia de su país.

“No es sólo una cuestión israelí, es mundial, porque todo el mundo va a verse amenazado por el Estado terrorista más importante de nuestra era, que va a conservar infraestructura no para producir una bomba nuclear, sino muchas”, advirtió Netanyahu.

El primer ministro afirmó que no desea tomar acciones unilaterales contra Irán y quiere agotar la vía diplomática, pero consideró que si la infraestructura nuclear de Irán se mantiene “habrá una carrera nuclear en Oriente Próximo”.

Pero en su opinión, “aún hay tiempo para lograr un mejor acuerdo y presionar a Irán”. Netanyahu afirmó en CNN que las sanciones “financieras sobre todo en el sector petrolero” son indispensables y su levantamiento sólo servirá para “financiar la maquinaria de terror iraní”.

La senadora demócrata estadounidense Dianne Feinstein, muy crítica con el primer ministro israelí, pidió a Netanyahu que se contenga y consideró que el acuerdo de Lausana no pone en peligro la existencia de Israel. “No pienso que a Israel le convenga aparecer y oponerse a esta oportunidad”, declaró.

Las relaciones entre Netanyahu y el presidente Barack Obama nunca fueron excelentes pero se deterioraron cuando el israelí aceptó la invitación de los republicanos y dio un discurso sobre “la amenaza iraní” ante Congreso en Washington el 3 de marzo.

Netanyahu comparó, en NBC, el acuerdo provisional con Irán con el logrado entre Corea del Norte y EE UU en 1994. “El mundo entero lo celebró (…) y miren dónde estamos hoy con Corea del Norte. Creo que lo mismo ocurrirá en el caso de Irán, con la diferencia de que el acuerdo con Irán es más peligroso”. En las calles de Teherán hace tan sólo unos días cantaron muerte a América', lanzó. El viernes, el presidente iraní, Hasan Rohaní, garantizó que el acuerdo final abrirá su país al mundo. “una nueva página” en las relaciones internacionales de Irán, que mantiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos.


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