Mientras Cardona dice que quisieron asesinarlo, FFAA informan que no tomaba decisiones
La Paz, ANF“La intención del ejército era asesinarme, no voy a pedir asilo político, porque no soy político. El gobierno me quiere asesinar porque sé la verdad sobre las armas del caso Terrorismo”, afirmó Germán Rómulo Cardona, coronel del ejército boliviano en conversación desde España con la Red Uno. Cardona huyó del país con rumbo a Madrid después de hacer polémicas declaraciones al diario El Deber sobre el caso Terrorismo, en las que acusa al gobierno de haber "plantado" pruebas para incriminar a la oposición cruceña. El coronel dice tener pruebas de que las armas exhibidas como arsenal del presunto grupo separatista dirigido por Eduardo Rózsa son las mismas que tres personeros del gobierno habrían trasladado a Expocruz en marzo de 2009 desde la Octava División del Ejército.
Cardona denunció Jorge Pérez, viceministro de Régimen Interior, quien lo habría amenazado. Así lo mostró el informativo matinal de ATB.
Según El Deber, Cardona tendría este miércoles una primera entrevista en la Oficina de Apoyo al Refugiado de la Cancillería de España, donde espera solicitar su refugio y presentar documentación sobre la persecución que habría sufrido antes de emprender la fuga.
Reymi Ferreira, Ministro de Defensa anunció este martes que Cardona tiene todas las garantías legales para volver al país. Por su parte el aludido dijo que lo han tratado de asesinar más de una vez: “Me tomaron preso, casi muero por eso, fue una orden del coronel Juan Carlos Mendizábal Paz. Me vino un espasmo cardiaco y él cerró la puerta de mi oficina para que así muera. Qué va a saber ese señor (Ferreira) si ni siquiera ha hecho el cuartel ni el servicio militar”, indicó Cardona.
No tomaba decisiones
Por su parte el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Omar Salinas, junto al ex jefe de la VIII División de Ejército José Ágreda, tomaron distancia de la versión del coronel Cardona.
El procedimiento para el movimiento de armas y municiones “está establecido en reglamentos militares y que van de acuerdo con disposiciones del comando del Ejército, aclararon. No se puede disponer, hay que respetar los procesos, fue su posición. "El coronel estaba en la letra D, porque estaba con marcapaso, y por razones disciplinarias el comando del Ejército decidió que se incorpore a trabajar. (Cardona) No estaba en ninguna estructura de decisión en la VIII División”, aseveró el general Ágreda. El ex jefe militar estableció que en la línea jerárquica “primero estaba el comandante de la Octava División, el jefe de estado mayor y los jefes de sección, informó a El Deber poniendo en claro que ese desplazamiento no es decidido por una sola persona. “Él (Cardona) era uno más, no tomaba ninguna decisión, ni participaba en ellas. Él asevera que era consultor, pero nunca estuvo a cargo del aspecto legal de las armas”, dijo Ágreda.
Ágreda también desmintió que hubiera tenido alguna reunión con personeros del Gobierno para sacar las armas de la Octava División, como informó Cardona antes de partir a España. “Jamás, nunca se firmó ni se entregó ningún tipo de armas. Esa es la verdad. Nunca hubo entrega de armas, que lleguen a la medianoche, qué él sea testigo, falso. Nunca se hizo eso, nada que ver”, acotó.
Soza desde Brasil
En conversación con la red Erbol, Marcelo Soza, exfiscal del caso Rózsa hizo el siguiente comentario: “Al coronel Cardona nunca lo conocí, pero si él dice que hubo armas que sacaron del comando, obviamente eso es un dato cierto porque ya existían rumores dentro de la misma Policía Boliviana de que ese armamento que se encontró en el Hotel Las Américas y en el stand de Cotas había salido precisamente de un otro operativo, que se hizo con anterioridad al caso terrorismo”.

