Gareth Bale ya comienza a vivir de su pasado en el Real Madrid
Madrid, Goal.comGareth Bale es un magnífico jugador de fútbol, un portento físico que aúna potencia y calidad, pero que no termina de encajar este año en el Real Madrid por unas razones u otras. La temporada pasada su rendimiento fue más que aceptable, podríamos decir incluso que notable si atendemos a los goles importantes que hizo el ex del Tottenham. La galopada con Marc Bartra en la final de Copa del Rey de Mestalla quedó y quedará en las retinas de todos los amantes a este deporte, no sólo los afines a Real Madrid o Barcelona. En Lisboa, el 'Expreso de Cardiff' volvió a dejar un gol para la historia, poniendo por delante a su equipo en la final de la Copa de Europa, que a la postre sería la tan ansiada 'Décima' para el Real Madrid. Pero ahí, en Lisboa, se quedó Bale, y parece todavía no haber vuelto.
Los números de Bale no desentonan mucho con los del año pasado, eso es cierto. El galés consiguió la pasada temporada un total de 22 goles y 19 asistencias, por los 16 goles y 8 asistencias de esta temporada. El problema de Bale va más allá de los números; está en las sensaciones que transmite. En ocasiones parece aislado, como si la guerra no fuese con él, apenas entrando en juego y aportando muy poco al sistema colectivo del equipo. El individualismo también es un lunar esta temporada, y varias han sido las veces que se le ha recriminado no soltar antes el balón y asistir a compañeros que estaban en mejores posiciones.
También se comenta que su posición en el campo no es la que más le beneficia, pero eso no es culpa suya. Ancelotti se empeña en ponerlo en banda derecha, una posición que le beneficia a la hora de armar el disparo a puerta, pero que le perjudica seriamente cuando se trata de centrar. Varias veces se ha visto a Bale intentar el centro con el exterior de su bota izquierda en posición forzada, quedando la jugada en el olvido.
Al jugador más caro del mundo se le puede y se le debe exigir mucho más. Gareth Bale no puede seguir viviendo de los goles de la temporada pasada a Barcelona y Atlético de Madrid. Sus fieles más acérrimos sacan a la palestra el típico "pero es que el año pasado...", y justamente a muchos de ellos no les vale el pasado de Iker Casillas, que lleva 15 años en el primer equipo y ha dado mucho más que Bale al Real Madrid. Si con Iker Casillas no vale el pasado, con Bale tampoco, y es por ello que se le debe exigir rendimiento inmediato.
Sería de necios enterrar futbolísticamente a Bale, pues es un elegido para esto del fútbol. Únicamente hace falta que despierte y vuelva a ser el jugador diferencial que fue en el Tottenham y el año pasado en el Real Madrid.