Cristiano Ronaldo casi ha vuelto... el Real Madrid, casi también
Alberto Piñero
Madrid, Goal.com
Vayamos por partes, que diría Jack El Destripador. El Real Madrid tiene un pie y medio en los cuartos de final de la Champions League después de ganar 0-2 al Schalke en Gelsenkirchen. La maldición alemana pasó a mejor vida hace tiempo ya. Y la crisis merengue va camino de ello también. El madridismo no puede ni debe lanzar las campanas al vuelo todavía, no al menos tan altas como estaban a finales de diciembre, pero sí puede congratularse por la notable mejoría del equipo merengue. Era difícil hacerlo peor que hace diez días en el derbi del Vicente Calderón, cierto. Pero como vino a decir Carlo Ancelotti, lo más importante para el Real Madrid ahora era reaccionar con firmeza después de la hecatombe. Y eso sí lo puede dar por conseguido ya.
Dirán que el Schalke no es un rival de suficiente entidad como para testar el nivel de este Madrid, pero lo cierto es que en Gelsenkirchen el equipo madridista no sólo se medía al Schalke, sino también al propio Real Madrid y sus fantasmas. Y los batió a todos. Tampoco lo debían ser el Córdoba o el Deportivo, y sin embargo el Real Madrid ofreció una imagen bastante más raquítica de la que mostró en el Veltins Arena. Varios factores influyeron.
Mismamente, el regreso de Pepe, por su contundencia y personalidad. Lo que también mejoró el nivel de un melifluo Raphael Varane en las últimas fechas. También afectó positivamente la mejoría de un Dani Carvajal que venía ocultándose poco a poco recientemente. Toni Kroos se mantuvo en su nivel, si cabe mejor que otras veces. Lucas Silva demostró que, con tiempo, puede aportar más de lo que lo vienen haciendo Sami Khedira o Asier Illarramendi. Y en ataque no sólo compareció el sempiterno y brillante Isco Alarcón, sino que también colaboró bastante Gareth Bale, con muchos más detalles de calidad de lo que viene acostumbrando y una mayor implicación en defensa, como ya dejó entrever ante el Deportivo.
Y por si no fuera suficiente, Cristiano Ronaldo "volvió" (Ancelotti dixit). O casi, puntualizaremos. Marcó un gol, e inició la jugada del 0-2 para Marcelo. Pero más allá de eso, al '7' se le vio más confiado, más activo, participando de la elaboración del juego y, sobre todo, logrando mejorarlo con sus recortes y su potencia. Lo que precisamente se le achacaba en los últimos partidos, más allá de que viera puerta o no.
Justo el reflejo que transmitió el equipo en su globalidad. Más confiado, más atrevido, más seguro, más compacto. Y no está en su mejor momento todavía, ni de lejos, ni el equipo ni Cristiano. Pero al menos, sí parece que ambos han encontrado el camino para recuperar su mejor nivel. Lo que no se había visto en prácticamente todo el año 2015. El abrazo coral del equipo en torno a Ancelotti en la celebración del gol de Marcelo es más que simbólico de cómo respira el Real Madrid a día de hoy. Al final, visitar Alemania va a resultar balsámico para el equipo de Carlo Ancelotti.


