Uyuni retorna a la calma después de ser "tomada" por miles de turistas que siguieron el Dakar

Uyuni, ABI
La ciudad andina de Uyuni, emplazada en el departamento de Potosí, al sudeste de Bolivia, retornaba paulatinamente a la calma después que literalmente fue tomada por miles de turistas nacionales y extranjeros que llegaron a esa región para presenciar el paso del internacional Rally Dakar, que atravesó por segunda vez territorio boliviano y por primera vez el mar de sal más grande del mundo, el mayor atractivo de la zona.
En las últimas horas, las carpas instaladas en las calles y otros sectores de la ciudad, en una especie de campamentos por falta de hospedaje regular, fueron desarmadas y los turistas dejaron Uyuni por tierra y aire.


También el comercio volvió a la regularidad después de un movimiento económico calificado por las autoridades de "impresionante", en los últimos días.

Según cálculos todavía parciales, la gastronomía y los textiles fueron los más beneficiados, tomando en cuenta que los visitantes buscaban platos típicos de la región, entre ellos, el churrasco y asado de carne llama, además de ropa con el logotipo del Dakar y con motivos andinos.

"Al año quisiera que vuelva la gente aquí, estuvo bien y ganamos bien, había mucha venta", dijo Juana Calle, administradora de un restaurante en el centro de Uyuni.

Dijo que tuvo que apelar a toda la familia para responder a la demanda de los turistas y por la intención de prestar la mejor atención, "para que vuelvan a Uyuni".

Al igual que ese restaurante, cientos de locales de comida recibieron a los turistas de "tope a tope".

Uyuni muestra este miércoles una faceta tranquila después de la agitación que vivió desde la pasada semana, con un punto alto los días que los autos, motocicletas y cuadriciclos pernoctaron en esa ciudad, uno de los destinos turísticos preferidos por los visitantes nacionales y extranjeros.

En las últimas horas de su visita a Uyuni y ya con el Dakar rumbo a Chile, los turistas dedicaron las últimas horas en esta ciudad a visitar el famoso cementerio de trenes y el Salar de Uyuni, el desierto de sal más grande del mundo, por donde pasaron autos, motos y cuadriciclos.

"Fue una maravilla el Dakar, espero que al otro año también pase por Bolivia. Lo que más me gusto fue el salar", dijo Guido Fuentes, oriundo de la ciudad oriental de Santa Cruz.

Uyuni volvió a la normalidad, pero expectante de que los organizadores del internacional Rally Dakar decidan que esa competencia, la más extrema del mundo, pase nuevamente por Bolivia el próximo año.

Entradas populares